Fotos Gentileza Administración Pingueral

Empresario de origen viñamarino que en sólo 20 años logró transformar el otrora fundo forestal de Pingueral, en uno de los mayores y más exclusivos balnearios privados del sur de Chile.

El proyecto nace en el año 1989, mientras Gustavo trabajaba en la ejecución del Parque Industrial Escuadrón, comuna de Coronel. En aquel momento le ofrecieron como negocio la compra de un terreno forestal ubicado en la costa de Dichato, hasta entonces el balneario por excelencia de la región del Biobío.

El terreno consistía en un predio forestal de 180 hectáreas, que incluía todo lo necesario para materializar una idea de la envergadura de su visionario proyecto turístico inmobiliario. Es decir, un tupido bosque de especies arbóreas de la zona, cálidas playas y a su vez un amplio y seguro borde costero.

Según Gustavo Yánquez, apenas conoció el lugar vislumbró el potencial turístico e inmobiliario que presentaban los terrenos, pudiendo replicar en menor escala el modelo existente en Santiago-Viña del Mar. Donde la población del naciente Gran Concepción pudiera disfrutar los fines de semana del privilegio de ser propietario de una segunda vivienda a orillas del mar, en un entorno seguro y único a sólo 35 minutos de la capital regional.

En los meses siguientes, en sociedad con su hermano Gregorio Yánquez y la Constructora Delta, propiedad de la familia del ex número uno del tenis mundial Marcelo “Chino” Ríos, comenzó la materialización del novedoso concepto, construyendo paulatinamente cada una de las etapas que comprende el proyecto.

Hasta llegar a la actualidad con alrededor de 700 casas edificadas y más de 200 departamentos, condominios absolutamente equipados con áreas comerciales y gastronómicas, sitios urbanizados con acceso controlado y alta seguridad interior que brindan una total tranquilidad para el esparcimiento de los niños. Además, el exclusivo balneario cuenta con un pequeño puerto o marina, al igual que una capilla privada lo que hacen del él “el balneario de la Octava Región”.

Hoy, tras haber disuelto en buenos términos la sociedad existente con la constructora Delta, luego de cinco años de trabajo, y de comprar la participación del proyecto a su hermano Gregorio; Gustavo Yánquez ha estado prácticamente sólo a cargo de Pingueral durante los últimos 15 años, trabajando arduamente en seguir expandiendo y mejorando su visionario negocio, todo ello para el deleite y merecido descanso de sus propietarios en el denominado “paraíso de la tranquilidad”.