Guirnaldas de luces:

Complemento de belleza y funcionalidad

De un tiempo a esta parte, la luz ha pasado de ser una simple necesidad, a convertirse en una tendencia decorativa. Sus atributos, conocidos comúnmente, han sido rescatados para destacar objetos, sectores y momentos, que ya no están ligados únicamente a épocas populares como la navidad. Hoy la variedad de formatos y diseños disponibles es tal, que su presencia se valora de manera transversal.

Desde tiempos inmemorables, la luz ha marcado la vida del hombre, instándolo a desarrollarse e incluso regirse en torno a ella. El uso del fuego en una primera instancia, para con el paso de los años dar cabida a la electricidad, es una prueba latente de que más que un descubrimiento común, fue y sigue siendo parte fundamental de la historia de la humanidad.


Considerada por muchos un sinónimo potente de vida, la iluminación ha sido capaz de mutar desde ser un elemento únicamente funcional, a uno dedicado a completar espacios en el hogar. Por ello en sus variadas formas, se ha vuelto común tanto en interiores como en exteriores, convirtiéndose en una destacada tendencia de la decoración, particularmente ideal para eventos nocturnos, donde los puntos de luminosidad despliegan su máximo esplendor, garantizando ambientes inigualables.

En este último marco es en el que surge la tan popular guirnalda de luz; creación que tras todo pronóstico, se ha abierto lugar en interiores y en horarios diurnos, donde su capacidad de realzar colores, objetos y formas, es aprovechada a cabalidad por quienes prefieren la luminaria focal.

Según se presume, su origen se remonta al siglo XVIII, cuando en Alemania se utilizaban velas para adornar árboles de navidad. Éstas, junto a otros elementos decorativos, eran unidas  a las ramas de los pinos, mediante agujas o cera fundida durante años, hasta que la revolución que trajo consigo la electricidad, los hizo evolucionar. Ahí fue como pasaron a bombillas, mucho más seguras y potentes, que además de cumplir con esta finalidad, comenzaron a utilizarse en otros roles, incluyendo entre ellos la indumentaria de actrices de la época, que simulaban con estas guirnaldas, una personalidad auténtica y sobrenatural.

Con el paso de los años, y ya adentrado el siglo XX, el uso de luces navideñas estaba completamente masificado en Europa y Estados Unidos, agregando al modelo inicial otras formas y colores, y dando paso con esta diversificación, a la decoración de calles en ésta y otras celebraciones. Para ese entonces, ya comenzaban a lucirse en jardines de grandes ciudades, e incluso en fachadas de casas particulares.

Irrupción en la actualidad

Si de diseño y arquitectura se trata, con seguridad se puede afirmar que lo que partió como una revelación histórica, se ha convertido hoy en una tendencia mundial. Y es que cada día son más los proyectos que dejan de conformarse únicamente con el aprovechamiento de luz natural, incluyendo desde un comienzo en sus planes el complemento particular que brindan los distintos tipos de luminaria artificial; objetivo que se ve favorecido con la amplia gama de ofertas que otorga la industria tecnológica actual.

“Todo lo que es iluminación en cualquier lugar, es sumamente importante. Cuando decoramos un restaurant, un pub, escenografías, tiendas, vitrinas, y obviamente casas particulares, es un punto que no podemos dejar pasar. En el caso de las viviendas es básico contar con ella en los cielos, ya sea con los focos que están por todas partes, así como con aquellos dirigidos, para darle importancia a objetos como obras de arte, o esculturas, mediante un haz de luz direccionada”, explica para contextualizar, Ana Mary Flores, de Tienda Bodega.

Para la especialista, tras esta primera etapa se da paso a otra mucho más particular. “Luego viene la segunda parte que es la decoración con lámparas. Estas pueden ser de techo, sobre-mesa, de pie, o en otras variedades. Lo importante aquí es definir con bastante cuidado el estilo, para que la ambientación sea acorde. En este contexto, surgen también las guirnaldas, que cada vez se van incorporando más al diseño, dejando de ser un objeto para eventos exclusivos. Hoy son parte de un todo, que cumple con el objetivo de hacer que cada lugar sea único”, explica la especialista.

En base a lo sostenido por Ana Mary, es un hecho que las necesidades de cada ambiente, son las que determinarán los requerimientos y disposiciones en luminaria a utilizar. “Estas guirnaldas pueden usarse en jardines y terrazas para demarcar un sector, o simplemente para jugar en torno a arbustos o barandas. Eso sí, no hay que abusar de ellas en cuanto a casas particulares. Distinto es si se quiere decorar un lugar como un restaurant, una discotheque, calles, o escenarios. Ahí no importa que se repita. Lo mismo en los matrimonios donde se están usando bastante para marcar senderos, recorrer mesones y otras funciones similares, ya que como la luz es tenue, le da un toque perfecto siempre”, explica.

La impresión de la dueña de la reconocida Tienda Bodega, es compartida por una serie de portales de tendencias que destacan la positiva irrupción de las guirnaldas en el ámbito decorativo. A menudo se recurre a ellas para bodas, aniversarios, eventos empresariales, ferias, cenas o encuentros de distintas características, que se ven muy potenciados con un objeto útil, que ofrece diseños por doquier, capaces de adaptarse a la más rebuscada ocasión. Esto porque su longitud, colores y modelos, son infinitos como el tamaño de sus bombillas, otorgando a quien se decide a utilizarlas, una serie de opciones con una potente garantía, pues si hay algo seguro, es que donde sea que se usen, podrán convertir un espacio común, en uno fenomenal.