A media hora de Concepción, en el sector de Chaimávida, se encuentra el Centro Ecuestre Inclusivo que desde hace casi 5 años apuesta por la equinoterapia como tratamiento sanador para personas con necesidades especiales.

Por Lily Sembler Villagra / Fotografías: Estudio Cartel

En la Antigüedad los griegos daban paseos a caballo para levantar la autoestima de quienes padecían enfermedades incurables. Hoy, la equinoterapia es una modalidad de tratamiento asistido que aprovecha los movimientos naturales del equino para estimular y conseguir mejoras físicas, cognitivas, comunicativas y de personalidad de personas con necesidades especiales.foto-14

Desde marzo del año 2010 existe en Concepción la Fundación “María Jesús” (www.equinoterapia.cl), entidad sin fines de lucro que actualmente a puesto en marcha el proyecto del Centro de Equitación Inclusiva, iniciativa que favorece el desarrollo y sustentación de quienes poseen capacidades diferentes.

Para ser realidad esta gestión, se trabaja con un equipo multidisciplinario compuesto por un psicopedagogo, una técnico en enfermería, un instructor de equitación terapéutica, un kinesiólogo, una educadora diferencial y una fonoaudióloga, todos profesionales que intervienen a un mismo paciente en pos de su bienestar,  siendo el caballo un facilitador para el desarrollo de la terapia.

“El contacto con el animal hace que la persona se relaje, ello se debe a la alta temperatura,  textura y pelaje del caballo, todas características que generan estímulos en los pacientes. Además se puede trabajar con los especialistas y lograr que mediante el desarrollo de ciertos ejercicios se estimule el lenguaje, mejorando así la comunicación interpersonal.”, explicó José Manzo, fundador y presidente de la entidad.

Mi pasión, mí terapia, mí caballo

Actualmente, la Fundación tiene cuatro caballos de distintas características, animales que responden a las necesidades de los 25 pacientes que acuden periódicamente a la parcela, entre ellos alumnos del Liceo Enrique Molina, niños de Coanil, particulares y becados.foto-22

La equinoterapia se compone de tres programas: Psicoeducación, Hipoterapia y Pre deportivo, terapias que dependiendo de la patología de cada paciente será el tratamiento que se adopte. “Hemos tenido niños de 2 años que vienen por estimulación e incluso pacientes mayores a 70 años que acuden por un mal de Parkinson, razón por la que tenemos la capacidad de atender todo tipo de discapacidades que estén indicadas y que no tengan contraindicaciones tales como: autismo, deficiencia mental, síndrome de down, no videntes, etc”, sostuvo Manzo.

Cabe indicar que cada sesión dura una hora y una vez finalizada, los pacientes pueden permanecer el resto del día en el Centro disfrutando de la naturaleza o realizando actividades complementarias.

Los principales beneficios que se logran en las terapias son: postura, motricidad fina y gruesa, concentración, autoestima y autovaloración, cuyos avances se perciben a los seis meses de comenzado el tratamiento..

Futuro incierto

En diciembre de 2013 la ciudad de Los Ángeles se convirtió en el epicentro de la equitación paraecuestre, gracias al Campeonato Nacional de esta especialidad que reunió a más de 60 competidores. Y aunque la Fundación obtuvo cuatro trofeos, hay un poco de tristeza en José Manzo cuando se le pregunta por los planes futuros.

“Los proyectos e hitos más grandes de la equinoterapia nacional se han gestado en esta ciudad, como por ejemplo: en 2005 con su Centro de Concepción, en 2008 con la creación de la Comisión Paraecuestre de la Federación Ecuestre de Chile y dos años más tarde esta Fundación” indicó su fundador.foto-3

“Sin embargo, las personas aún no se percatan de los beneficios, y aunque se han golpeado muchas puertas,  ninguna empresa nos ha apoyado con financiamiento. Estamos inscritos en el Registro de entidades receptoras de Donaciones con fines sociales sujetas a beneficio tributario (Ley 19.885), pero al parecer no somos una Fundación atractiva para los privados” confesó.

Hasta el momento, el principal mecanismo de financiamiento de la entidad es la dictación de cursos de especialización en Equinoterapia, certificados por la Federación Ecuestre de Chile. Pero después de cuatro años de ininterrumpida labor, se hace imprescindible contar con más apoyo.

“Éste es el único centro ecuestre inclusivo del paísque se ubica a campo abierto. Y aunque hasta ahora es gratificante todo lo avanzado, nuestro desgaste es enorme, pues esto requiere de mucha dedicación. Por eso evaluaremos nuestra continuidad, mientras tanto las puertas de la parcela están abiertas a quienes quieran conocernos, ver el rostro de los niños disfrutando sobre un caballo les hará valorar la vida y entender nuestra obra”, concluyó Manzo.