Tres mujeres penquistas son las autoras de esta iniciativa, que busca crear conciencia en la sociedad para generar un cambio cultural en el cuidado del medio ambiente.

Por Consuelo Ruiz     

Fundación El Árbol es una organización sin fines de lucro, cuyo principal objetivo es trabajar con comunidades locales, grupos que viven en situación de vulnerabilidad social, establecimientos educacionales y con quienes quieran contribuir al desarrollo del cuidado ambiental y a la creación de hábitos saludables en la sociedad.

Entres sus principales objetivos, se destaca la creación de alianzas estratégicas para desarrollar proyectos inclusivos e innovadores y convertirse en una plataforma de difusión para fortalecer las iniciativas sustentables que promuevan la igualdad socioeconómica.

“Nuestro desafío es generar un cambio cultural en las personas para dar origen a una sociedad comprometida y partícipe de las temáticas ambientales de su entorno”, asegura María José García, Presidenta Ejecutiva de la Fundación El Árbol.

La fundación se basa en tres lineamentos claves: la educación, el diseño y la gestión, explica María José, arquitecto y Magíster en Sustentabilidad e Integración de Energías Renovables en la Arquitectura de la Universidad Politécnica de Cataluña (España).

En relación a la educación, la arquitecto asevera que como organización promueven, desarrollan e implementan la enseñanza ambiental en los establecimientos educacionales mediante seminarios, charlas y actividades relacionadas con el medio ambiente. Asimismo, ofrecen asesorías para obtener la certificación ambiental que entrega el Ministerio de Medio Ambiente.

En cuanto a la gestión ambiental de la fundación, se desarrollan asesorías a instituciones u organizaciones que deseen articular planes de reciclaje. A su vez, apoyan la gestión de Reciclaje de Residuos Sólidos (RSD), a través de la implementación de puntos limpios a nivel comunitario o de retiros puerta a puerta, potenciando siempre las redes locales existentes.

Por último, el diseño sustentable consiste en la implementación de energías renovables y sistemas pasivos de energía hídrica y energética a establecimientos, comunidades y organizaciones que, motivadas por cuidar el medio ambiente, deseen mejorar sus sistemas y disminuir su consumo hídrico y energético.

Recicla la caja, aísla una casa

Para el terremoto del 27 de febrero de 2010, muchas viviendas quedaron en situación vulnerable. Fue en es momento cuando María José junto a un grupo de voluntarias, comenzaron a ayudar a aislar las casas afectadas  con cajas tetra pack.

“Definimos una estratégica y empezamos a reutilizar el tetra pack. Para recaudarlos instalamos contenedores en colegios y universidades y diseñamos un flyer que decía “recicla la caja, aísla una casa”. La campaña tuvo un gran impacto a nivel nacional y la obra social fue todo un éxito”,recuerda la Presidenta Ejecutiva de la Fundación.

Luego de esta experiencia María José sintió que esta iniciativa no podía quedar en stand by. “Si las personas quieren reciclar podemos seguir educando a la comunidad. En mi búsqueda de continuar con el proyecto, conocí a Claudia Silva, actual Directora Ejecutiva, y a Camila Aguilera, Coordinadora de Proyectos de la fundación.

Estas tres mujeres penquistas aunaron fuerzas y comenzaron a trabajar juntas. El primer proyecto que concretaron se inauguró el 7 de julio de 2012 y consistió en el reciclaje de segregación en origen del Edificio Cochrane. “En los shaft de basura pusimos cajas de distintos colores para el papel, el vidrio, el cartón y el pet 1 (botellas de plástico). Diseñamos los afiches e integramos los recicladores”, enfatiza Claudia Silva, geógrafa con mención en ordenamiento territorial, Diplomada en Políticas públicas y superación de la pobreza y en Educación para el desarrollo sustentable.

Desafío 2014

Entre los desafíos que tienen en carpeta, María José y Claudia, mencionan que para este año ya tienen proyectos en mente para implementar en Coronel y Tomé. Además, pretenden generar convenios con universidades y, lo más importante, generar un cambio cultural y de conciencia en las personas, difundiendo su emprendimiento en la comunidad penquista y en todo el país.