¿Cuál es para ti?
Fragancias personalizadas

De seguro te ha pasado que te encanta el aroma de un perfume en el muestrario, pero al usarlo te desilusiona. ¿Es culpa del producto? La verdad es que no, pues su fijación depende de muchos factores, estando la mayoría lejos de tu poder de decisión.

Por: Gabriela Bustos P.

Según la recomendación de los especialistas, a la hora de escoger una fragancia corporal es fundamental probar la fijación que esta tenga en cada piel, ya que independiente de sus componentes, es un hecho que el aroma que se proyecta es personal.

Según explica la Bioquímica Natalia Pettinelli, en este ámbito el ph de la piel es fundamental. “Medirlo es fácil. El método más común es a través de tiras reactivas, que son de papel tornasol y cambian de color indicando ciertos factores. Por lo general el ph de la piel está entre 4.5 y 5.5 ligeramente ácido, aunque depende de la edad y la temperatura, entre otros factores. Si el valor está en ese rango, estamos hablando de una piel sana, que debiese tener buena fijación, pero por ejemplo si nos encontramos con una piel alcalina o grasa, debemos asumir que el aroma aplicado durará mucho menos”, explica.

De acuerdo a lo anterior, existen recomendaciones de los especialistas en cosmetología, que sugieren por ejemplo fragancias dulces y especiadas para pieles secas, o frutales y cítricas para pieles mixtas a grasas. Así mismo surgen recomendaciones respecto a la zona en donde se aplica el perfume, pues la presencia de este puede resaltarse de mala manera dependiendo el lugar, e incluso generar efectos indeseados. Para Natalia esta indicación es primordial, ya que si bien reconoce que es difícil que la presencia de un compuesto en tan baja medida genere toxicidad, sí es un hecho que exponer sustancias desconocidas a la piel, puede resultar perjudicial. “Un perfume está compuesto por cientos de sustancias que pueden ser tóxicas a cierto nivel. Lamentablemente su fórmula es secreta, y por ley las industrias no están obligadas a transparentarla, lo que hace que al final no sepas que estás poniendo en tu piel. Por lo general están compuestos por aceites esenciales, o esencias sintéticas, un disolvente y un compuesto que fija el aroma. Ese es un punto negativo, porque puede haber personas alérgicas a cierta sustancia, que pueden reaccionar mal”, cuenta la especialista. “Si no sabes lo que te estás aplicando, es mejor usarlo en la ropa. Al menos yo, que he investigado sobre cosmética, hace tiempo lo hago así”, recomienda.

Si por el contrario se opta por la decisión de aplicarlo en la piel, el consejo es probar los aromas en zonas de menor irritación, solo para tener clara su fijación. En este sentido solo basta considerar, por obvio que resulte, que aromas suaves solo serán percibidos en pieles sanas e hidratadas, mientras la que se encuentren en los límites grasos o de resequedad, necesitarán una fragancia más persistente, que independiente de la cantidad, sí se haga notar. ¿Te animas a probar?