Actual sede del Gobierno Regional del Biobío, edificación símbolo del Barrio Cívico y eje articulador del Proyecto Rivera Norte. No sólo alberga al centro neurálgico del quehacer administrativo y político de la región sino, además, su diseño modernista da cuenta de una exquisita riqueza histórica y patrimonial para la comunidad del Gran Concepción.

Por Francisco Romero Fotos: Patricio Barría

Por décadas fue la puerta de entrada a la ciudad. Hoy, el edificio alberga la sede del Gobierno Regional y la Intendencia, en una ampliación y remodelación que completó 6.205 m2 construidos. Dicho trabajo se enmarcó en el megaproyecto Rivera Norte del Río Biobío, desarrollado por el Minvu como obra emblemática del programa Bicentenario.

El actual edificio del Gore, se rediseñó de acuerdo a un proyecto de remodelación ganado por concurso público el año 2000 por el reconocido arquitecto nacional Smiljan Radic, en conjunto con Eduardo Castillo y Ricardo Serpell. Dicha remodelación conservó en gran medida los espacios y distribuciones originales del edificio cuando era estación ferroviaria, la mayor alteración se produjo en la otrora torre del reloj. Además de la implementación de un cuarto piso para ampliar la planta original de oficinas.

Importante señalar que el concurso público del año 2000, aparte de la remodelación de la antigua estación de ferrocarriles, contemplaba la construcción de cuatro edificios distribuidos homogéneamente a los costados del nuevo Gore, donde se concentrarían la mayoría de los servicios públicos y las Secretarías Regionales Ministeriales de la región. A la fecha sólo se ha construido el primero de dicha serie, albergando las reparticiones del Ministerio de Obras Públicas, ubicado al lado oriente del antiguo terminal.

arq2Edificio original

Fue obra del arquitecto chileno Luis Herreros, construida en 1941 tras el devastador terremoto de 1939 que destruyó el viejo edificio. Resalta por su diseño modernista, limpio y esbelto inspirado en el trabajo de los reconocidos arquitectos Adolf Loos y Le Corbusier.

De proporciones nobles y perfectamente diseñadas, la obra destacaba por su fachada austera, sin ornamentos y buena distribución, compuesta por un gran volumen horizontal y dividida en cuatro pisos interiores, todo en perfecto equilibrio a nivel de conjunto.

Se distingue en el diseño la inclusión de una robusta torre justo en la parte central de edificio, la cual se erigía majestuosa, alcanzando los 24 metros de altura, siendo coronada ornamentalmente con un reloj mecánico en su parte más alta, pudiendo visualizarse a gran distancia.

Un detalle urbanístico a destacar es la jerárquica ubicación que desde un comienzo ostentó la construcción, siendo por décadas la principal puerta de entrada a la ciudad de Concepción emplazándose como una antesala urbana contrapuesta a la Plaza España. Dicha orientación hacía que el edificio se enlazara con la ciudad justo frente a la Calle del Comercio – hoy Barros Arana – la más importante vía comercial de la ciudad hasta nuestros días.

El mural

Declarado patrimonio de conservación histórica y cultural de Concepción, el mural es obra del pintor chileno Gregorio de la Fuente y nace como resultado de un concurso público convocado en 1942 por la Empresa de Ferrocarriles del Estado. Esta creación decoraría el vestíbulo principal de la moderna Estación de Concepción, recién inaugurada en 1941.

El mural fue pintado con la técnica tradicional del fresco sobre una superficie de 280 m2 en 1943, en los muros de la sala de espera de la sección de primera clase de la Estación de Ferrocarriles de Concepción.

La temática abordada por el artista fue la historia de Concepción. En el lado izquierdo del mural se reviven escenas cotidianas de la vida mapuche, en la zona central se ve el encuentro entre mapuches y españoles, además de la representación de catástrofes que han asolado la ciudad. También se muestra a una mujer como símbolo de la ciudad junto al escudo de Concepción, todo bajo un fondo de monumentos propios de la ciudad. Finalmente, a la derecha se exponen escenas del presente y futuro, el mundo del estudio y el trabajo.

Proyecto Rivera Norte

Según explica Sergio Baeriswyl Rada, arquitecto y Premio Nacional de Urbanismo, el proyecto Rivera Norte nace por iniciativa de la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo, junto a la Secretaría de Planificación y Coordinación en el año 1990, siendo materializado por el presidencial Eduardo Frei en 1995. El proyecto se genera como un plan de renovación urbana de la zona de Concepción aledaña al Río Biobío, donde el edificio de la Estación de ferrocarriles se transformaría en el gran eje articulador y símbolo del Barrio Cívico, unificando el centro de la ciudad, el nuevo parque bicentenario y todas las obras de remodelación del sector de la costanera.

arq3El proyecto Rivera Norte se gesta bajo tres grandes objetivos urbanísticos. El primero, y quizás el más relevante, es el mejoramiento de las condiciones sociales de los campamentos que en aquel entonces ocupaban la ribera del Río Biobío. Para ello fueron radicadas en los mismos terrenos, dando solución habitacional definitiva y de calidad a las 1490 familias del sector.

Un segundo objetivo fue netamente urbanístico, con la idea de recuperar el río para la ciudad a través de la construcción de una costanera con remozados parques, logrando conectividad con los distintos polos urbanos de la intercomuna mediante la construcción de obras viales para el crecimiento del llamado Gran Concepción.

Como tercer objetivo, se planteó la recuperación de terrenos para aumentar el suelo urbano con la construcción de espacios públicos y un gran Barrio Cívico para la capital regional. La que albergara a todas las instituciones públicas, gubernamentales, culturales y de servicios, todo en un mismo lugar, integrando como telón de fondo la ribera del Río Biobío.