Espacios de trabajo y concentración

¿Es posible trabajar o estudiar en casa?

La respuesta es un rotundo sí, pues si tanto los trabajadores freelance, los profesionales independientes, los estudiantes universitarios y hasta los escolares, están viviendo un período de cambios, en que optimizar el tiempo parece ser una necesidad urgente, nada resulta mejor que adecuar un sector que fomente la disciplina y concentración, en el hogar mismo. 

Por Gabriela Bustos P.

Como un efecto del desarrollo potente de la tecnología y el emprendimiento, cada día son más los profesionales que trabajan desde su casa a tiempo completo, o como complemento a un empleo tradicional. Pero lo cierto es que para efectos prácticos da igual el tiempo de dedicación, ya que para ambos casos, la concentración necesaria para producir será fundamental.

Si este objetivo transversal se logra, los beneficios que puede conllevar desenvolverse profesionalmente desde el hogar son múltiples. Destacan entre ellos el ahorrar tiempo en desplazamiento, manejar mejor el ritmo laboral, tener momentos de relajo más eficaces, e incluso poder mantener un estilo de vida más saludable, compatible con almuerzos sanos y vida deportiva. El único secreto para que todo confluya, es darle al espacio una estructura y decoración particular, que ante todo, garantice la principal ventaja que se busca potenciar: comodidad.


Para los especialistas, el ideal es que se marque la diferencia con el resto del hogar, pero sin que se pierda un ápice de armonía con los sitios destinados al despliegue de la vida familiar. Por este mismo motivo es que la mayoría de los proyectos inmobiliarios modernos, tiene incorporados en sus propuestas, sectores adaptables para el estudio, o vida laboral.

Pero, ¿qué pasa si no se cuenta con un lugar destinado a ello en la actualidad? Para los expertos siempre existe el modo de adecuar algún rincón, aunque claramente sus características marcarán el porcentaje de objetivo que se cumpla en la realidad. Sin embargo, y sin importar que tan pequeño sea, es necesario que el sector que se destine sea de uso exclusivo para trabajar o estudiar.

Un espacio único y personal

Para la arquitecta Carla Núñez Martínez, esta alternativa cada día más frecuente, ofrece una serie de ventajas entre las que destaca que al no tener que ocupar tiempo en traslados, el trabajador independiente estará ganando tiempo valioso, que perfectamente puede ser aprovechado con su familia, o destinado a actividades que le motiven en lo personal. “Lo importante si se está pensando en realizar estas labores desde la casa, es que el espacio donde se concreten, sea exclusivo para ello. Independiente de su tamaño, o de que sea una biblioteca, oficina, o taller, lo relevante es que no se mezcle con actividades cotidianas. Debe estar aislado, independientemente de que esté dentro”, explica.

Entre los aspectos más relevantes, Carla destaca la importancia de la luz. “El ideal es que sea natural durante la mayor parte del día, y si no hay más alternativas que usar una artificial, lo recomendable es que sea blanca o azulada, con el objetivo de cansar menos la vista. Respecto de los colores de paredes, es aconsejable que sean tonos neutros, como blancos, grises, o celestes. Y en cuanto a su ubicación, que esté idealmente orientado hacia el patio, calle o algún lugar con vegetación desde donde se proyecte luminosidad”, sugiere la profesional de la Universidad del Bío Bío.

Un consejo frecuente de los especialistas, es no recargar el sector con elementos que puedan ser distractores, o que desentonen con el objetivo del lugar. En cambio sí recomiendan incorporar toques personalizados, que hagan sentir la diferencia entre estar instalado en una oficina, a poder realizar sus labores desde la casa. Saber utilizar este factor a favor, podría gatillar una motivación adicional.

En cuanto al mobiliario, por obvio que suene, la recomendación es prestar atención antes que todo, a la comodidad, pues independiente del rubro que sea, una silla adecuada y un escritorio óptimo se coronarán como los protagonistas. Respecto a este último, una buena idea es considerar muebles con cajones o compartimentos cerrados, pues el contar con espacios de almacenaje liberará el sector principal, otorgando una sensación de orden ideal.

Si bien la recomendación más usual es generar un entorno minimalista, los especialistas aconsejan incorporar toques cálidos como pinturas, plantas o fotografías, e incluso incorporar aromas, que además de otorgar vitalidad, pueden influir en la actitud que provoque trabajar.

Ritmos de aprendizaje

Son muchos los jóvenes y adultos que estudian y trabajan a la vez, y para ellos resulta primordial marcar la diferencia. Sin embargo, ¿qué sucede con los niños? Para María Consuelo Mora, profesora de Educación General Básica, y Magíster en Innovación Curricular y Evaluación Educativa, el que los niños puedan estudiar solos, es muy significativo para su aprendizaje, siempre y cuando tengan a su disposición los elementos necesarios para poner en práctica sus habilidades.

“Lo importante es que exista alguien que realice un monitoreo de este trabajo individual que hace el niño, para ir orientando y guiando su aprendizaje, sin perder de foco que es el niño quien tiene que ser el centro. El adulto solo debe cumplir el rol de acompañar y apoyar. Lo ideal sería que estuviera con pares para socializar lo que aprende y, que en conjunto construyan y realicen las conexiones de lo que experimentan y descubren. El adulto en este caso sólo supervisaría lo que pase y podría entregar pistas, haciendo mínimas intervenciones; permitiendo que los niños descubran por sí mismos las respuestas”, explica.

En relación al espacio, tanto para estudiantes pequeños, como para adolescentes y adultos jóvenes, considera que lo principal es que esté alejado de toda distracción. Por lo mismo aconseja que el lugar sea pensado exclusivamente para quien lo va a utilizar. “En el caso de los niños, la idea es que sea lo más simple posible, pero a la vez tiene que ser cómodo y con todos los elementos necesarios, que no lo lleven a pararse reiteradamente”, señala la docente que coincide en que el aspecto primordial, es contar con luz natural.

A su vez agrega que es necesario adoptar una planificación que determine cuánto tiempo se va a destinar a la labor. “Hay que poner metas plausibles definidas por día, una agenda de trabajo, motivación, constancia y compromiso a pesar de que nadie supervise lo que se está realizando para cumplir con los objetivos trazados”, cuenta la profesional, que respondiendo a la pregunta del titular, es enérgica al responder, “sí, claro que se puede estudiar o trabajar desde el hogar”.