Cuando estamos llenos de temores o necesitamos una respuesta, no debemos acudir a alguien para que nos explique lo que ocurre, ni tampoco a libros de autoayuda ni crecimiento personal, debes guiarte por tu corazón.

Cuando comiences a oírlo, todo cambiará. Las puertas de tu alma darán cabida a un mundo que no conocías hasta ese entonces. Sentirás plenitud y una fuerza desbordante. Encontrarás la llave perdida y tu alma develará aquel mensaje que tu interior posee desde siempre.

En ti está todo. Sólo tú sabes que es lo que quieres, para dónde quieres ir, hacia dónde quieres dirigirte. En el instante que te des cuenta que a mayor solidez emocional, mayor bienestar, todo lo vivido pasará a ser aprendizaje, y cambiarás todo cuanto te aflige revirtiendo con sabiduría lo que te ha generado conflicto. Expulsarás lo malo, el proceso se tornará menos doloroso porque sabrás a ciencia cierta que estás siendo dirigido por tu corazón y él no se equivoca.
Tu corazón es un tranvía que te conducirá a miles de reinos desconocidos Conoce tu verdadera fuerza y podrá dirigir tus pasos para que puedas cumplir tus sueños.
El corazón es sueño y realidad, deseo y dulzura, realidad y misterio. Todo se supera cuando está sano y salvo. Sánalo y verás cómo los caminos se abren para ti.
Con el correr del tiempo te darás cuenta que cada inquietud que tengas será resuelta por una voz silente e imperceptible que no se equivoca jamás. El corazón aliviana la carga.

Cuando estés frente a una decisión importante o debas optar por uno u otro camino. En momentos extremos, cuando pierdas a un ser querido, sientas que tu vida no tiene sentido y pierdes el norte, en cualquier instante donde necesites una guía, no dejes de oír a tu corazón.

Las respuestas están en tí.
No olvides que tú eres el constructor de tu vida.
Tu corazón es fiel y leal a la verdad, a TU verdad.
No dudes jamás de él.

 María Inés Aguila Fuenzalida.

Trabajadora Social especialista en Familia, Tarotista, Canalizadora.

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