Durante el último mes, un centenar de personas en el Gran Concepción se han visto afectadas por cuadros respiratorios. Los expertos recomiendan cuidar la higiene, optar por tratamientos preventivos como la vacunación y, ante cualquier complicación, consultar a un especialista.

Por Lisette Aguilera . Fotos Patricio Barria

Los cambios de temperatura o resfriados mal tratados están ocasionando que las consultas médicas se encuentren repletas por estos días, debido a las populares enfermedades respiratorias. Por lo demás, resulta evidente que los más afectados con este tipo de virus son los niños y adultos mayores.

Para la profesional de la Universidad Santo Tomás, kinesióloga IRA para el Servicio de Salud del Maule y encargada de Salas IRA de
consultorios de la Dirección de Salud Municipal de Concepción, María Pilar Fajardo, las enfermedades que más prevalecen en esta época son aquellas que afectan el árbol respiratorio alto. “Cuando nos exponemos a cambios de temperatura bruscos, clásicos en esta época, lo que ocurre es que el primer impacto se produce en la mucosa de la nariz e indirectamente de la boca, provocando una reacción, una inflamación y por ende un aumento en la producción de secreciones mucosas o denominadas rinorreas”.

Según la experta, hay personas que poseen un sistema de defensa automático que logra equipararse y no produce un avance en la patología. Sin embargo, en otras situaciones, donde prevalecen factores como exposición permanente a este tipo de agentes, patógenos, virus, etc; la reacción del cuerpo de defensa no es suficiente y provoca una inflamación que conlleva a un cuadro de enfermedad respiratoria. Dentro de las ellas encontramos principalmente la Rinofaringitis (faringe-garganta), la que provoca dolor al tragar; un síndrome bronquial obstructivo, la que se clasifica según edad e historial del paciente, o una neumonía.

Por su parte, el broncopulmonar de la Clínica Universitaria de Concepción, doctor Jorge Yáñez, indicó que existen múltiples actividades que pueden ayudar a la prevención de este tipo de enfermedades. “Hay precauciones que toda persona debe tomar en cuenta a la hora de prevenir: el lavado frecuente de manos, usando alcohol gel en forma repetida; al estornudar hacerlo en el antebrazo y de esta forma evitar la posibilidad de contagio; intentar no exponerse en lugares con gran cantidad de personas o en horas punta, sobre todo en esta época donde hay más virus y tendemos a estar más encerrados; todo eso se junta y la posibilidad de contagio es sumamente alta”.

El especialista de la clínica explicitó que existen para algunos pacientes, en especial para quienes enfrentan enfermedades pulmonares, el uso de vacunas que ayudan a prevenir que agentes infecciosos puedan provocar cuadros más graves, como por ejemplo la vacuna contra la Influenza.

Sin embargo, muchas veces la automedicación es un factor clave a la hora de lograr salir de un cuadro viral. En Chile alrededor del 90% de la población se automedica, según cifras entregadas por Minsal, lo que puede llegar a ocasionar que los virus se vuelvan inmunes. “Existen preparados que poseen pseudoefedrina, principalmente antigripales, que son muy efectivos, pero que pueden ser contraproducentes para personas con problemas de presión o que sufren de complicaciones cardiovasculares.  Por eso se hace primordial estudiar el perfil clínico del paciente para hacer una prescripción segura”, indicó el doctor Yáñez.

Además, recalcó que hay personas que tienden a abusar de los antibióticos. Esto puede ocasionar resistencia en los agentes patógenos (virus y bacterias), por lo tanto es probable que cuando el paciente recaiga este tipo de fármacos no le sean efectivos. Es por ello que el especialista recomienda consultar a un experto ante un cuadro similar.

Vacuna contra la Influenza

El Ministerio de Salud (Minsal) está desarrollando su campaña de Vacunación Influenza 2014, programa que se inició el 17 de marzo y se extenderá por dos meses. Esta campaña de vacunación es gratuita y tiene como principal objetivo lograr la prevención de estas patologías en los grupos más susceptibles a complicaciones de tipo respiratorio: menores de 6 a 23 meses, adultos mayores de 65 años, enfermos crónicos de 2 a 64 años y embarazadas a partir de la 13ª semana de gestación.