Un puñado de celebridades como Alexa Chung, Blake Lively, Emma Watson y decenas más, recurren al trench, trench coat, trenca o gabardina como una opción que siempre es un acierto en el look. Gracias a esto, parece una pieza súper actual y moderna, sin embargo, bajo sus hilos se tejen décadas de historia.

Los entendidos en moda comentan que el origen del trench apuntaba a proporcionar mayor comfort a cientos de soldados europeos, quienes en plena Primera Guerra Mundial vestían pesadísimos e incómodos abrigos. De ahí justamente su nombre: de las trincheras militares.

La marca emblema de la también llamada gabardina, es Burberry, firma british que lanzó su primera creación en 1914, obra del visionario Thomas Burberry. Por lo que el año pasado cumplió 100 años, lo cual da cuenta de su trascendencia e importancia en el historial del vestir en el mundo.

Desde principios del siglo pasado, este abrigo ya se coronaba como una de las mejores exportaciones de Inglaterra en lo que a moda se refiere. Aunque en un principio fueron las fuerzas vinculadas a la milicia quienes llevaron el trench coat, la expansión de la prenda al séptimo arte sentó precedentes y contagió a las fanáticas y fanáticos del cine, quienes corrían a las tiendas con tal de conseguirlo.

Icónicas son las escenas de películas como “Los paraguas de Cherburgo”, donde Catherine Deneuve cautiva con esta prenda mientras canta como una diosa; y de Sophia Loren en “The Key”, donde la donna italiana viste un trench con esa elegancia innata que la caracterizan.

Es por esta misma época -la de los 50s y 60s- que la prenda se convierte en sinónimo de femineidad e ingenuidad, sobre todo después que los creativos, de ese entonces, introdujeron detalles que la hacían mucho más atractiva y naíf, como el cuello Peter Pan.

Independiente de las modas pasajeras – disco, hippie, entre otras- la trenca siempre supo adaptarse a cada estilo, por lo que casi nunca perdió esa cualidad clásica, pero cool que la caracteriza. Un claro ejemplo es el arribo a un aeropuerto de Londres de la chica Bond, Úrsula Andress, quien en pleno 1965 conquistó con su outfit compuesto de un trench contrastado con unas botas de estética retrofuturista, lo cual demuestra que este coat abraza todos los estilos.

Es en esta misma era donde también se potencia el lado “misterioso” o “secreto” de la gabardina. Nuevamente los responsables son el mundo del celuloide y la televisión. Este último estrena un sinnúmero de series sobre agentes secretos, donde el armario de los personajes principales se convierte en el punto central para todas las fashion lovers.

Un caso es el de “The girl from U.N.C.L.E”, una serial no tan exitosa, pero que sí marcó pauta en cuanto a estilo, sobre todo cuando su protagonista, la actriz Stefanie Powers, lucía minis, objetos de vinilo y la infaltable gabardina que, en este punto, ya se comenzaba a asociar con la figura de espía, tan enigmática como sensual.

Con esto partió un boom sin frenos donde no sólo actrices y actores de Hollywood se rendían ante el charm de este elemento, sino que también músicos, intelectuales y artistas como Andy Warhol, no pudieron resistirse al halo de distinción que otorga el trench, quien además lo llevaban casi como un amuleto.

A medida que la popularidad de la prenda aumentaba, también iba in crescendo la gama de posibilidades a la hora de elegir un trench. Ya no sólo los había de gabardina, también hacían su aparición otros materiales. Látex y cuero se transformaban en protagonistas absolutos.

Algunas firmas que llevaron al trono a la trenca están, por mencionar algunas, Ted Lapidus, Weatherbee y Tom Fallon. Sin embargo, nadie iguala el potencial de Burberry, la british brand que se corona como rey en la materia.

El responsable de darle nuevos aires a la pieza es Christopher Bailey, actual director creativo de la firma, quien siempre la incluye en sus pasarelas con un upgrade que enamora y reconquista.

Ser dueña de un trench Burberry tiene su costo, un alto precio que superaría los 700 euros en su versión básica. Para que lo sepas, una prenda genuina de esta marca siempre tendrá sellos distintivos, como sus anillas metálicas en forma de “D”, sus hombreras, las hebillas de los cinturones forradas de piel y su clásico tartán o cuadros en el forro interior. En su confección se utilizan hasta 26 piezas de gabardina de diferentes tamaños, además del famoso cinturón con argollas. Compuesto de botonadura doble, los colores tradicionales del trench siempre han sido el caqui, el beige o el negro.

Para sus colecciones otoño-invierno 2015-2016, otras casas de moda, como Alexander McQueen, Agnona y Michael Kors, incluyeron en sus propuestas sus propias versiones de este ícono atemporal, que suma cada vez más adeptas alrededor del globo. Imagínate, si hasta la duquesa de Cambridge, Kate Middleton, recurre al trench ocasionalmente.

Ya sabes: si no tienes esta prenda en tu armario, debes correr por ella, ya que podría ser ese “comodín de la suerte” que te auxilie cada vez que no sepas qué ponerte para ese evento o salida. Convéncete y disfrutarás de todas las virtudes del trench, una pieza impermeable, cómoda, flexible y ligera que ha mutado de formas y estilos, pero siempre sigue fiel a su esencia: ser un objeto… de culto.