Un hito arquitectónico, urbano y cultural único para la ciudad de Concepción.

Por: Francisco Romero/Fotos: Javier Moya

javiermoyag-17A raíz de la devastación ocasionada por el terremoto de 1939, el Gobierno de aquel entonces liderado por Pedro Aguirre Cerda, en una iniciativa conjunta con el Ministerio de Hacienda, crea la Corporación de Reconstrucción y Auxilio. Dicho organismo entre los años 1939 y 1953 se encargó de la reconstrucción de las zonas afectadas, siendo fusionada posteriormente con la Caja de Habitación en la Corporación de laVivienda (CORVI).

Dentro de las políticas de reconstrucción, para el caso de la ciudad de Concepción, se planteó densificar el área urbana a partir de los grandes solares del centro, los que hasta ese momento eran aptos solo para vivienda. De esta manera, de ellos se obtendrían terrenos de menos superficie y con mayor plusvalía respecto a sus similares de áreas periféricas. Esto produjo un crecimiento hacia el interior de la ciudad por medio de la subdivisión y densificación de las áreas disponibles.

javiermoyag-12Respecto a la configuración existente al año 1939, la ciudad estaba organizada bajo el patrón común de las ciudades de Latinoamérica, en donde la plaza principal – Independencia en el caso de Concepción- contaba con la Intendencia en el costado noroeste y en su centro el palacio de los Tribunales de Justicia, con un diseño inspirado en el neoclásico propio del estilo que el famoso arquitecto Toesca empleó en el diseño del palacio de la Moneda en Santiago.
Importante recordar que el perfil urbanístico de la época estaba marcado por una negación al río Bío Bío, por lo que se utilizó a la Estación de Ferrocarriles como barrera de protección. Igualmente la arquitectura se basaba en los preceptos propios del neoclasicismo y eclecticismo, plasmados en grandes edificaciones como el Liceo de Hombres de Concepción, Casa Oneto, Casa Gesiner, El Diario el Sur o el Club Concepción.
Construcción

javiermoyag-4Tras el terremoto y basándose en el nuevo Plano Regulador para Concepción en el año 1941, la Corporación de Reconstrucción y Auxilio llamó a concurso público para el diseño del nuevo tribunal de justicia para Concepción, ganando la propuesta el arquitecto Orlando Torrealba, la cual constituyó el remate perfecto para la Diagonal Pedro Aguirre Cerda, rompiendo con la otrora cuadricula de manzanas a fin de acercar la Universidad de Concepción al centro de la ciudad.
En conjunto, el diseño contempló además tres focos de conexión, uno correspondiente a la Plaza Perú como umbral de acceso al Barrio Universitario, luego la Plaza de Tribunales como paso al centro de la ciudad, y el otro correspondiente a una calle peatonal hasta llegar a la explanada de la Plaza Independencia. Pese a lo imponente de la edificación y a la preponderancia de la institución, que sus instalaciones albergarían su construcción no estuvo exenta de polémicas, principalmente debido al alto costo financiero para su época, de donde se desprenden las constantes demoras que dilataron el termino de obras por cerca de 20 años, hasta el día de su inauguración recién en el año 1968.

Arquitectura Moderna
javiermoyag-6El edificio se emplaza imponente al centro de la manzana, con un diseño que representa claramente la transición entre el primer modernismo de la ciudad, caracterizado por tener una arquitectura pesada y monolítica; y un modernismo posterior, donde predominaban los diseños de grandes paños vidriados. Según comenta Valentina Galleguillos, Coordinadora Académica de la carrera de Arquitectura de la Universidad del Desarrollo, el edificio se presenta como un gran hito urbano dentro del centro de la ciudad, el cual orienta y facilita su percepción al ciudadano sobre su condición de nodo plaza.
Igualmente enfatiza el realce de su composición abstracta de volúmenes, conformada por dos grandes edificios –paralelepípedos- en cada uno de sus extremos, y un semicírculo como bloque unificante, quehace predominar el lleno sobre el vacío, donde en el centro de este semicírculo de planta libre es levantado por grandes pilotes reconociendo su condición de traspaso. En cuanto a sus circulaciones exteriores, existe un flujo perimetral la cual rodea al edificio buscando solo continuar con la trama urbana de damero, pero actualmente esta es esporádica y poco constante debido a la desprotección en que se encuentran las aceras por la abertura del espacio y por la circulación vehicular.
Por otro lado, la arquitecto destaca que la edificación logra un perfecto vinculo entre la Universidad con el sector comercial de la ciudad, siendo una circulación fluida y rápida, acogida tanto por la plaza como por la arquería del edificio.
Igualmente el gran pórtico, da la sensación de una escultura urbana que se levanta por sobre la superficie para dejar pasar entre sus pilotes al transeúnte. De esta forma, se reconoce su dualidad de escalas al ser urbano, permitiendo el flujo y paso peatonal diagonalmente, al igual que ser un monumental edificio que alberga a una de las instituciones más solemnes de la nación como son los Tribunales de Justicia.

Plaza René Schneider

DSC_6440Mejor conocida como Plaza Tribunales, su nombre es concebido en honor al militar René Schneider, destacado penquista quien fuera Comandante en Jefe del Ejército de Chile entre los años 1969 y 1970. Su historia data del año 1939, cuando la Corporación de Reconstrucción y Auxilio llama a concurso público para desarrollar un hito urbano que puede unir el centro de la ciudad con el barrio universitario de la ciudad. Obra que se concreta en el año 1941, comenzando meses después la construcción del Palacio de Tribunales, siendo la empresa Ovalle y Sarabia, la constructora a cargo de la magna obra.
Durante el año 2007, en un plan de remodelación urbana, la Municipalidad de Concepción inició un ambicioso proyecto para construir más 400 estacionamientos subterráneos bajo la manzana de Tribunales, entre las calles de Castellón y Barros Arana. La iniciativa se concreta a fines del 2008 con una inversión superior a los nueve millones de dólares.
En la actualidad, la plaza alberga al imponente edificio del Palacio de Tribunales, al igual que jardines y paseos peatonales donde es posible apreciar cuatro monumentos, uno de ellos en honor a Bernardo O’Higgins; otro en memoria de José de San Martín; una placa que recuerda al general René Schneider y un monolito para el asta del pabellón nacional.