Don Rorro, de Sinergia:
“Somos muchachos muy nerds que disfrutan tocando”

Por Camila Morandé G.

“Yo era coordinador juvenil de una capilla en Conchalí”, comienza contando Rodrigo Osorio, vocalista de Sinergia. “Los muchachos formaban parte de un colegio católico en el que se hizo un evento religioso y necesitaban con urgencia un número para rellenar. Ahí nos subimos a tocar temas de Los Prisioneros y Soda Stereo, y así fue como partió la banda: tocando covers todo su primer año”. Pese a que en algún momento pretendieron convertirse en un tributo a Metallica, los integrantes comenzaron a tener su propio despertar intelectual y comenzaron a componer sus propias canciones. Así dieron vida a Sinergia.

Son los precursores del “metal-pájaro”, un estilo musical bautizado por ellos mismos, y que tiene como objetivo reflejar la fusión entre lo metalero y lo nerd. Se subieron a un escenario por primera vez a fines de 1992 y desde entonces, no han parado. Con siete álbumes de estudio en el mercado, una presentación en Viña del Mar en 2008 y tres premios Altazor a Mejor Banda de Rock, Rodrigo Osorio (Don Rorro), Pedro López (Pedrales), Ariel González (Arielarko), Bruno Godoy (Brunanza), Jaime García (DJ Humitas) y Paul Eberhard (DJ Panoramix) se quieren comer el mundo a través de letras directas y sonidos disparatados.

Combinar elementos del funk y el hard rock los ha vuelto una de las bandas más relevantes en la escena del rock chileno y el rock alternativo latinoamericano. Sencillos como “Te enojai por todo”, “Mi señora” y “Mujer robusta” se han convertido en singles icónicos de la cultura popular chilena, provocando que sus conciertos siempre sean un éxito de convocatoria.

Revista Velvet conversó en exclusiva con “Don Rorro”, ingeniero civil industrial de profesión y líder de la banda, quien nos dio sus impresiones respecto a la historia que los une y las expectativas que han construido en torno a su primera vez en el REC, en marzo próximo.

¿De dónde proviene el nombre “Sinergia”?

“Representa a la banda en términos de la combinación explosiva que se provoca arriba del escenario, con una mezcla tan variopinta en términos musicales, discursivos y vocales. De ahí viene el nombre, de una mezcla muy especial que solamente se logra con todos juntos”.

Rodrigo, tú alguna vez dijiste que, en vez de alcohol, drogas y rock ‘n’ roll, lo que había en Sinergia era “televisión, internet y computación”. ¿Cómo surge la idea de desvirtuarse del cliché común de las bandas?

“El elemento distintivo siempre fue que somos muchachos muy nerds que disfrutan tocando, pero asimétricos respecto a lo que uno podría imaginar respecto a nuestro estilo de música metalero, estridente y alternativo. Uno se imaginaría un perfil más a la defensiva y, en la realidad, es completamente distinto. Ese contraste tan fuerte que siempre hemos tenido es lo que nos hace definirnos así; porque en nuestros comienzos apareció esa veta creativa. Si no fuésemos auténticamente nerds, no hubiese funcionado, porque nosotros tenemos una historia de timidez, clase media y barrio en nuestras propias vidas, eso hace que nuestras canciones fluyan. Yo creo que tratar de ponerse etiquetas falsas encima no funciona, porque la gente siempre se da cuenta que es algo de plástico.

Nuestros mayores éxitos funcionaron porque eran auténticos. Eran cosas que nosotros habíamos vivido y las habíamos ensalzado, pero eran reales. La libertad creativa y la identidad nos vino gracias a la ayuda de nuestro productor, Andrés Godoy, que nos ayudó a mirarnos el ombligo y darnos cuenta de lo que somos”.

Fotografía de Antonio Ávila

¿Qué los inspira a escribir canciones tan cotidianas?

“Nos sale natural. Yo creo que la vida de uno es la sumatoria de pequeños momentos vividos todos los días, y de repente, algunos de esos momentos son particularmente atractivos. Esos son los que nosotros transformamos en canción.

Cuando, por ejemplo, escribimos “Sopaipillas con mostaza”, fue porque nosotros íbamos a ensayar —y hasta el día de hoy lo hacemos— a Balmaceda Arte Joven y la entrada estaba llena de carritos de frituras. Como estábamos muertos de hambre, porque veníamos del trabajo, lo mejor pal’ bajón era comer sopaipillas con mostaza, y cuando alguien llegaba con ellas, todos le agradecíamos. Entonces, teníamos una canción con un desarrollo tan progresivo y alternativo como son las sopaipillas con mostaza. A nosotros nos resulta de esa manera, no es una fórmula en la que digamos ‘oye, hagamos canciones costumbristas’. Salen solas.

Cuando uno escribe una canción así, le canta a la persona que lleva el carrito, le cantas a la persona que gana el sueldo mínimo, a la persona se sube a la micro y para ella, la sopaipilla se transforma en una parte fundamental dentro de su dieta alimenticia. Estás hablando de lo que vive la gente. Así es como hemos desarrollado nuestros discursos”.

Cuéntanos de su último disco, “Lo vamos a pasar bacán”

“Es una fotografía del exitismo chileno. Cuando uno entra en esa paranoia e hiperansiedad de hacer el mejor carrete del mundo y comprarlo todo; hacer guacamole, que hayan salchipapas, terremotos, micheladas, carne, y se arma una paranoia y al final no va nadie. Y es chistoso, porque eso nos pasó alguna vez. Bueno, al final fueron cinco personas, no nadie… pero igual fue penca (risas). Pero es real, y por eso nos funcionan las canciones”.

¿Qué sintieron al ser convocados a Rock en Conce?

“¡Por fin! La organización nos llamó directamente. Mucha gente nos venía hablando desde antes del REC. Íbamos a tocar a Lota, San Pedro de la Paz, Talca, y siempre nos decían ‘cabros, vayan al REC’. Y nosotros decíamos ‘claro, pero no es cosa nuestra nomás ir, nos tienen que llamar’. Creció mucho, se transformó en un festival icónico de Chile, como es la Cumbre y Lollapalooza. Vamos a mostrar el disco nuevo y también clásicos de la banda.

Creemos que se suman varios elementos. La banda está cumpliendo 25 años y está sacando un disco nuevo, que ha sido bien evaluado por la gente y la crítica, entonces hay una sensación general que nosotros respaldamos en el escenario: la banda está de vuelta con mucha fuerza. Yo creo que eso ha originado que ahora seamos partícipes de muchos festivales en el verano. Seguimos con el respaldo de la gente”.