Hoy los niños eligen qué ponerse, con qué jugar y cómo quieren decorar sus dormitorios. Buscan destacar y estar a la moda. El mercado de productos infantiles ha crecido y es por esto que cuatro penquistas decidieron innovar en distintas líneas de juguetes, ropa y mobiliario.

Por Ignacia Parra / Patricio Barría

Niños con estilo

Claudia Bello es penquista, pero al casarse decidió emigrar a Europa junto a su marido Nicolás. Cuando esperaba a Borja, hoy de 4 años, consideró que lo mejor era volver a Chile para criar a su hijo en un entorno familiar. Armó sus maletas y regresó.

Dentro de su equipaje desde España, trajo un babero precioso. Al llegar a Concepción se percató que acá no había este tipo de accesorios y ropa con diseño para niños. “Siempre he costureado, así que armé como juego Baberos y Tutos”.

Al pasar los meses este hobby se tornó lucrativo. Luego nació Colomba, actualmente de dos años, y cada vez el negocio tomaba mayor fuerza. Ambos hijos estaban en el Jardín Alto Río y Claudia, al elaborar un stock, abría la maleta de su auto y mostraba sus creaciones a las demás apoderadas. “Arrasaban con lo que llevaba y les gustaba que cada prenda fuera distinta a la otra, nada se repite”, cuenta. El boca a boca, la creación de un perfil en Facebook hizo que Baberos y Tutos se hiciera conocido.

Retazos, género y algodón, entre muchos otros materiales, es lo que Claudia utiliza en sus diseños. “Busco crear ropa cómoda y con mucho color. Por ejemplo, me preocupo que los pantalones de niños de dos años tengan elástico en la cintura, así al sacar los pañales se torna más fácil para los padres”.

Es psicóloga media jornada y el resto del día se dedica a crear nuevas piezas. “Me encanta esto, me gusta pedir telas, la mayoría las importo de Alemania”. Baberos, tutos, gorros, poleras, chaquetas y parkas son las prendas que puedes encontrar en sus percheros. Los precios van desde los $2.500. Facebook/baberosy tutos / www.baberosytutos.cl

 

Dormitorios de lujo

Su amor por la pintura, el arte, la escultura e, incluso, el baile flamenco que practica constantemente, impulsaron a Ana María Flores a estudiar Pedagodía en Arte en la Universidad de Concepción. Luego en 2008 decidió vincular este talento con la creación de la tienda Bodega, ubicada en Pedro de Valdivia.

Dentro de su stock se puede encontrar mobiliario para decorar y armar los más bellos dormitorios para niñas y niños. A pesar de estar a cargo de su tienda, su día a día es muy movido, ya que visita distintas casas según los requerimiento de sus clientes.

No sólo diseña muebles, sino que también asesora para que el resultado sea perfecto. “Las cosas que hacemos con mano de obra en Concepción son geniales, les enseño técnicas a los maestros, los voy guiando”, cuenta Ana María. No obstante, también debe importar cosas desde afuera, “en provincia existe un gran problema de constancia, hay gente valiosa pero irresponsable”, agrega.

La línea de guaguas, niñas y niños la creó por la necesidad que existía. “La gente lo pedía, hoy buscan aprovechar espacios y le dan harta importancia al dormitorio de los hijos”, afirma.

Cunas, veladores, tocadores y un sinfín de productos más se encuentran al interior de Bodega. “Tratamos de solucionar todo, incluso las ideas más insólitas, prestamos muebles, visitamos casas, en general, estamos hasta las últimas con el cliente”, concluye.

Pedro de Valdivia n°1017, Concepción.

 

Cuentos y juegos didácticos

Esta marca no nace por casualidad, “el año pasado decidimos juntarnos a armar algo con las cosas que cada una estaba haciendo. Nos dimos cuenta que mucha gente valora lo hecho a mano, con cariño y con detalles más humanos y particulares”, cuenta Andrea.Son primas y socias. Aparte de tener un parentesco comparten los mismos gustos, talentos y hobbies, por lo que decidieron hace un año crear Oblea: coma, juegue y… ¡lea! Andrea Pizarro Clemo es diseñadora, ilustradora y autora de libros infantiles; Pauline Clemo Steel, es kinesióloga y hoy cursa Educación de párvulos.

Poseen dos líneas, la de cocina donde tiene recetarios, delantales y recetas enfrascadas, donde el producto estrella es la pre mezcla de brownies. En papelería, tienen tarjetas y libretas personalizadas, además de libritos hechos a mano.

Los juegos enfrascados son toda una novedad, “rescatan las tradiciones, traen las respectivas instrucciones y todo lo necesario para jugar, por ejemplo, a Los Países o al Luche», afirma Pauline.

“Crecimos viendo como nuestra abuela, mamás y tías generaban calor de hogar desde sus cocinas, eso nos enseñó a valorar lo casero y es algo que nos gusta transmitirle a los demás”, agrega Andrea.

Por el momento no tienen lugar de venta, sin embargo, a través de las redes sociales  se han dado a conocer. www.oblea.cl, [email protected]

Volver a lo clásico

Las vitrinas de los retail o los Facebook de vendedoras online reflejan que hoy se está volviendo a lo de antaño.  Moisés, cunas y coches vintage son los elegidos por madres jóvenes. En base a este mismo concepto, la decoración de dormitorios también ha dado un giro. Estilo normando, tocadores y respaldos vintage son los preferidos para armar la pieza de los hijos. Sin embargo, llama la atención el regreso de las kapulanas (fular, amaca o baby sling) que hoy son toda una tendencia. Esta prenda larga, de algodón elasticada de origen africano, permite a los padres amarrarse la guagua y portarlos, incentivando la crianza en brazos y el contacto cutáneo del niño.