Dientes sensibles: ¿El frío te causa molestias?

Si probar un helado o tomar agua de la llave te causa dolor o molestias en los dientes, tienes sensibilidad dentaria. Esta condición es bastante frecuente y afecta a un gran número de personas.

Tener los dientes sensibles provoca un dolor bien característico que es intenso, dura pocos segundos y muchas veces es confundido con caries dental. Este dolor principalmente se da con cambios de temperatura, sobretodo el frío, pero también puede ser con el calor, alimentos ácidos o dulces e incluso puede ser al respirar aire frío de invierno.

Los dientes que están sanos están protegidos por la capa externa llamada esmalte, el cual es muy resistente y cubre totalmente la parte sensible de los dientes llamada dentina.

La dentina puede quedar al descubierto por varias razones, las principales son la pérdida del esmalte producto de caries por ejemplo o la retracción de la encía producto del cepillado muy brusco y uso de cepillos duros.

Ya con la dentina expuesta, comienza a aparecer la sensibilidad dental ya que no está preparada para resistir los estímulos externos antes mencionados.

¿Cómo solucionarlo?

Primero hay que identificar el motivo de la sensibilidad. Si es por la pérdida del esmalte, el tratamiento se basará en la recuperación de este con materiales dentales. Si el problema es por la pérdida de la encía, se debe generalmente acudir a tratamientos de regeneración de encía.

Si la lesión es pequeña, muchas veces se puede tratar con tratamientos desensibilizaste que se consiguen con elementos con alto contenido de flúor como pastas de dientes especiales o con tratamientos especiales en la clínica dental.

¿Cómo evitarlo?

La pérdida de encía se previene teniendo un correcto cepillado, suave con cepillos de cerdas suaves que debes cambiar cada 3 meses aproximadamente.

El uso de cepillos duros también puede dañar el esmalte.

La pérdida de esmalte se debe controlar con dentista y la mejor forma de prevenirla es manteniendo una correcta higiene dental con controles periódicos cada 6 meses con tu dentista.

El uso de los blanqueadores dentales no controlados por dentistas puede provocar también hipersensibilidad en los dientes.

Recuerda que la mejor forma de evitar cualquier problema con tus dientes y encías es la prevención y los controles periódicos con tu dentista.