Dibuja Conce

Mapear la ciudad: la calle como espacio de posibilidades

En agosto de 2018, cuatro arquitectos egresados de la Universidad del Bío-Bío se organizaron para registrar la ciudad en sus croqueras. Tal como la comunidad internacional Urban Sketchers, Cristián Tapia, Hernán Barría, Edmundo González y Pedro Pablo Mora, se apropian del espacio público a través de sus expresiones artísticas.

Por Cristina González G. | Colaboración fotográfica Andrea Aravena F.

Sagradamente el primer sábado de cada mes, cuatro arquitectos proponen expandir la mirada hacia la ciudad, sensibilizarse a lo que ella contiene, quebrar el tránsito cotidiano de un lugar a otro.

Así como la comunidad internacional de dibujantes Urban Sketchers, que fomenta la práctica del dibujo in situ, captando el entorno de los lugares donde viven y viajan, y compartiendo sus expresiones artísticas a través de Internet; Cristián Tapia, Hernán Barría, Edmundo González y Pedro Pablo Mora, se reunieron con una finalidad: dibujar. Y a través de esta práctica no sólo van registrando gráficamente la ciudad, sino también lugares marcados por la memoria penquista: algunas de sus salidas contemplan la Universidad de Concepción, Remodelación Paicaví, Laguna Redonda, entre otros.

Asimismo, dentro de esta búsqueda por marcar puntos significativos de nuestra ciudad, mes a mes se han ido sumando personas que también pretenden practicar e interactuar entre ellos.

Feria Libre de Collao

El primer fin de semana de febrero, Dibuja Conce registró la Feria Libre de Collao. Durante dos horas y treinta minutos los participantes reconocieron desde distintas perspectivas y técnicas artísticas lo que su mirada les proponía.

Un joven escogió por situarse en medio, justo entre el tránsito de personas. Otro optó por una mirada determinada: un puesto comandado por dos mujeres que con altas voces conminaban a comprar. Varios prefirieron escapar del ajetreo y se instalaron en un vacío Estadio Ester Roa Rebolledo. Dos horas y treinta minutos que culminaron en una exposición espontánea en plena calle, ninguno competía entre sí, sólo exhibían su trabajo. Sí, analizaban dibujos, miradas, técnicas, avances de cada uno, y varios transeúntes ajenos a la actividad se unían para observar con curiosidad.

Dos días antes, en un céntrico café de Concepción, conversamos con tres de sus integrantes fundadores, Cristián Tapia, Hernán Barría y Edmundo González.


Dibuja Conce

¿Cómo nació esta iniciativa?

Hernán: Dos meses antes de la primera salida, como a los cuatro nos gusta dibujar, empezamos a juntarnos en torno a esto y ahí surgió la idea de convocar e invitar a más gente. Los cuatro somos arquitectos de la Universidad del Bío-Bío, y nos dimos cuenta que en Instagram cada cierto tiempo publicábamos dibujos que hacíamos.

Cristián: Por la misma profesión practicamos el dibujo continuamente.

Hernán: Claro, cuándo tú estás estudiando arquitectura, todo el análisis de proyectos es a través de dibujo, de croquis, salir a las calles, y eso genera un gusto por dibujar. Como nos dimos cuenta que todos teníamos esa inclinación nos juntamos y ahí entre cervezas y café, nació esta idea.


¿Cuáles eran sus expectativas cuándo comenzó esta iniciativa?

Cristián: Pensamos convocar, pero no de que iba a llegar mucha gente, si éramos nosotros no más estaba bien igual, lo importante era sentarse a dibujar.

Hernán: Lo que pasa es que a través de nuestras cuentas de Instagram, seguimos a dibujantes urbanos. En todas partes del mundo, en todas las ciudades, hay dibujantes urbanos. Inspirados en esa iniciativa se nos ocurrió realizar algo parecido en Concepción, pero como decía Cristián, nunca esperamos que fuera a llegar tanta gente, eran cuarenta personas por lo menos.

Edmundo: Lo que pasa es que se ha ido manteniendo una cantidad de personas que siempre vienen y otros que se van sumando. Si nosotros hiciéramos que vinieran más o menos todas las personas que están participando deberían ser fácilmente unas 150, pero siempre hay un promedio de cuarenta personas en las actividades.

Hernán: Lo que ha sido genial es que hemos encontrado que mucha gente en Concepción, tiene esas ganas de dibujar. Lo natural es que lleguen chicos que estudian arquitectura, arte, pero muchos no tienen nada que ver con la disciplina.

Edmundo: Hay personas que son dueñas de casa, enfermeras… es decir que no tienen ninguna relación con el dibujo.

Hernán: Una vez llegó una familia, los papás con sus chicos.

Cristián: Provenían desde Curanilahue, nos vieron en TVU y vinieron a dibujar, y eso también fue súper significativo para nosotros.

Hernán: La invitación está abierta para cualquier persona. No son clases ni competimos, sino que es una práctica libre, la idea es colaborar.

Cristián: Es pasarlo bien dibujando. La verdad que no teníamos muchas expectativas, no nos planteamos realizar un proyecto. Por eso, nos bastaba que estuviéramos nosotros y si llegaba más gente, genial. Pasó que en la primera salida fuimos más de veinte personas y existió una muy buena energía cuando compartimos, además que la modalidad cuando nos juntamos es que explicamos un poco el contexto, la arquitectura del lugar, el entorno, nos presentamos y después damos dos horas y media para dibujar. Luego, compartimos los dibujos, y ahí en el Foro de la Universidad de Concepción donde fue la primera vez que compartimos, hubo también como una comunión entre todos que nos motivó a seguir convocando.

Hernán: Personalmente salir a dibujar solo igual es como aburrido. Es más entretenido, simpático, juntarnos un día y generar comunidad, compartir experiencias, técnicas.

¿Han pensado realizar una exposición?

Edmundo: Dentro de las cosas que queremos hacer, está el tema de exposiciones, publicaciones, pero todavía está en proceso. Esto es una comunidad y queremos que el trabajo de los participantes de Dibuja Conce se muestre y empiece a crecer de una manera más potente. Nosotros somos los cabezas de serie por así decirlo, los más antiguos, pero la comunidad es gigante. Es un trabajo bastante horizontal, aquí no hay jerarquías, es una familia por decirlo así.

Cristián: También intuitivamente Andrea Aravena y Ximena Perone se sumaron a Dibuja Conce, realizando registro fotográfico y audiovisual respectivamente. Para nosotros eso fue un canal de difusión enorme, porque mucha gente empezó a sentir lo que eran las salidas a través de estos registros. Eso ha hecho que otras páginas o plataformas de Concepción como Historia Arquitectónica o Conce Adicto, nos han ido reposteando, contribuyendo a que se siga sumando gente.


Patrimonio

¿Cómo ha sido acercar a los penquistas al patrimonio arquitectónico de la ciudad? ¿A qué lugares toman atención? ¿Pretenden mapear Concepción?

Edmundo: Es un tema interesante el hecho de conectar con tu ciudad. El imaginario es gigantesco, está el tema arquitectónico, de la vida en Concepción. Nosotros tratamos de dibujar todas estas caras posibles de la ciudad, primero están las áreas verdes, fuimos al Parque Ecuador y a la Laguna Redonda, que no son temas arquitectónicos sino más de paisajes, y las dinámicas que se dan son diferentes. Por ejemplo, ahora iremos a la Feria Libre de Collao, que está más relacionada a la vida diaria de las personas, y el desafío es que los espacios serán más reducidos, con un mayor movimiento de transeúntes, la posición para dibujar va a ser muy incómoda, pero algo positivo en relación a eso será la cantidad de colores que tendremos.

Cristián: Es muy interesante lo que dice Edmundo. Obviamente que por nuestros intereses y profesiones partimos concentrando la mirada más en lo arquitectónico, pero sobre todo estas últimas dos salidas -Laguna Redonda y Collao-, escapan de nuestra zona de confort, nosotros estamos acostumbrados a dibujar temas arquitectónicos. Ahora mismo que difundimos nuestra próxima salida tuvimos una muy buena recepción, porque es un lugar característico de Concepción, además de ir registrando el patrimonio arquitectónico nos permite ir valorizando algunos espacios públicos importantes en la ciudad.

Hernán: Volviendo a la pregunta de cuáles eran las expectativas, yo he disfrutado mucho que cuando tú sales a dibujar un espacio público, se generan interacciones muy entretenidas, llama la atención de la gente, conversas sobre la ciudad, de arquitectura, personas que no están participando se acercan. Entonces ir a una feria, que son construcciones temporales que generan mucha vida pública, va a ser bastante intenso y evidencia lo cotidiano del espacio público.

Cristián: Realza lo cotidiano y no tanto lo monumental.

Hernán: La crítica que uno tiene como ser urbano, es que tú te mueves desde la casa al trabajo o vas a un lugar que te gusta, al cine, a un bar, pero es un circuito más o menos establecido. Sin embargo, ir de repente un fin de semana a la Laguna Redonda, a la Feria Libre de Collao, rompe tu rutina urbana, eso es bastante motivante y entretenido, y por eso también genera mucho interés de la gente por ir.

Edmundo: Un poco complementando, nosotros de por sí trabajamos en una especie de feria temporal cuando hacemos estas salidas. En primera instancia explicamos la actividad, el contexto del lugar, después las personas eligen su posición. Nosotros generamos un perímetro de área de trabajo, pero cada uno elige lo que quiere dibujar, personas, espacio público, arquitectura, árboles.

Hernán: Una vez un chico dibujó sólo detalles, los balcones de la Diagonal Pedro Aguirre Cerda.

Edmundo: Esa mirada particular es súper potente y lo otro es que cuando termina la actividad nos reunimos y hacemos una pequeña exposición, entonces se genera un dinamismo entre nosotros, discutiendo y analizando estos dibujos. Y las personas que pasan alrededor empiezan a mirar. Es una especie de exposición informal dentro del espacio público, ahí hay una apropiación que es bastante interesante, y a la vez la gente que circula se detiene a conversar, a contar un poco de la historia del barrio, recordar su niñez. Y también no hay competencia, acá no vemos el que dibuja mejor o peor, eso no existe, es un tema totalmente subjetivo. Lo importante es compartir técnicas y conversar de cada dibujo en particular.

Hernán: Igual te motiva dibujar con alguien que sabe más o que tiene distinta técnica y eso nos ha motivado a mejorar, a tratar de dibujar permanentemente.

Ustedes cuando pasean por la ciudad, ¿van mirando con otros ojos? Trasgrediendo esta cultura de Instagram, de la misma fotografía que se repite.

Hernán: Son dos artes fascinantes, a mí igual me gusta la fotografía, pero tienen tiempos distintos. Un fotógrafo me podría contradecir, pero para mí el dibujo requiere maduración de ver qué se quiere dibujar, detenerte en el lugar. El fotógrafo profesional hace lo mismo, pero yo creo que en general hoy en día con los celulares, tú tomas fotos y no reparas mucho.

Cristián: Igual eso es bueno, no es a propósito, pero va en contra de esa cultura de lo instantáneo. Actualmente todo es tan rápido, nadie alcanza a captar nada. En cambio en el dibujo estás una hora en el mismo lugar, lo que conlleva también un esfuerzo físico, estás un poco incómodo, ves pasar a la gente, escuchas de lo que hablan, te abre como a otra dimensión de observar.

Hernán: Hay algo que siempre hemos conversado: dibujar es algo que uno aprende cuando niño de forma natural. Tú partes dibujando en la arena, en la tierra, llegas hasta las paredes de tu dormitorio donde tus papás sufren cuando uno va a hacer sus dibujos y lamentablemente de a poco es una práctica que se va perdiendo al punto de que hay gente que le tiene miedo, te dicen: ‘Nooo, cómo voy a dibujar’. Esto es todo lo contrario, la invitación es a toda persona que tenga las ganas, uno va aprendiendo técnicas nuevas, mejorando. Lo primero es esa valentía, atreverse a hacerlo, cuando lo haces se te abre el mundo hasta el infinito.