Ser padre es una tarea difícil, sobre todo cuando compatibilizar las extenuantes jornadas de trabajo con la vida en casa se torna un desafío. Pero el cariño es más fuerte y estos papás penquistas hacen todo para estar con sus hijas e hijos apenas dejan sus oficinas. Conoce sus historias.

Christian Kother, de Inmobiliaria CISS

Este ingeniero civil industrial es gerente comercial de la Inmobiliaria CISS, trabajo que le ocupa gran parte de su tiempo, pero que lo hace feliz: “Es un orgullo para mí ser parte de este grupo que ha logrado un prestigio importante en la Región y que día a día proyecta un crecimiento futuro”.

A pesar de tener mucho trabajo, disfruta de su tiempo libre con sus hijos: Clemente (4) y Amelia (2), y está permanentemente preocupado por ellos. “Intento estar siempre presente, disfrutarlos al máximo el tiempo que estoy en la casa. Los fines de semana busco actividades donde se entretengan y podamos estar todos juntos en familia”, dice Christian.

Este profesional comenta que tiene un carácter sumiso y que por ello los niños acuden a él. “Soy demasiado dócil con ellos y por lo mismo intentan conseguirlo todo a través mío. Soy muy fácil de convencer, me cuesta muchísimo decirles que no, es mi debilidad”.

Se define como un hombre de familia que se entretiene con cada momento que puede estar con los suyos. “Yo soy feliz viéndolos contentos, sanos y disfrutar de cada cosa. Si hay que pedir obligatoriamente un regalo para el Día del Papá, me encantaría disfrutar con mi señora y mis hijos viajando y conociendo nuevos lugares”, culmina.

Barry Cruces, de Rosa Amelia Restaurant

Este ingeniero en turismo de 33 años siempre tuvo como sueño tener su propio restorán. Antes tuvo una pizzería, pero este proyecto duró sólo un par de meses, hasta que tuvo la oportunidad de concretar su gran anhelo. Es así como nació Rosa Amelia Restaurant, una apuesta italiana con la que Barry y su esposa, Claudia Rojas, han encantado a  todos los penquistas.

Además de su fascinación por la cocina, Barry tiene otros “tesoros”: sus hijas Agustina (7) y Colomba de (5). A pesar de estar cansado y tener que lidiar con los conflictos del restorán y otros emprendimientos, él se da tiempo para estar con ellas, las escucha, incluso, revela que su hija mayor es su asesora de imagen personal.

Su rutina comienza bien temprano en la mañana, las levanta, las viste, y se las lleva al colegio, para más tarde pasar a buscarlas e irse juntos a la casa donde llegan a jugar, conversar y hacer las tareas. “Me gusta ir al cine, ir al mall, las acompaño para todos lados, salimos todos juntos. Si quiero ir al supermercado, me acompañan. Conversamos harto, me cuentan cuando les gusta un niño o lo que hacen en el colegio”, confiesa Barry.

Este emprendedor declara que como papá es “mañoso, pero regalón. Las reto, soy bien estricto. Me gusta que sean ordenadas, que no griten, que se coman la comida, y que se concentren en sus tareas”.

Patricio Paredes, de Bordeaux Gourmet

Hace 2 años que este especialista en maridaje y egresado de un diplomado en Bordeaux, Francia, se instaló con su exclusivo emporio de vinos y productos gourmet en San Pedro de La Paz. Además de cumplir una de sus metas con la apertura de su tienda, esto le ha dado más tiempo para disfrutar de sus hijos, Florencia (8) y Patricio (3).

“Al principio no tenía mucho tiempo, pero ahora trabajo con mi hermano y eso me ha ayudado a estar más con mis hijos. Tengo una buena relación con ellos. Soy un papá un poco a la antigua, un poco autoritario, pero igual muy cariñoso, preocupado de mis hijos, siempre tratando de hacerles mucho cariño y estar con ellos”, cuenta Patricio, y agrega: “Ahora, por ejemplo, tengo la posibilidad de estudiar con mi hija, la Flo, y estudiamos para las pruebas. Ahora me puedo dar ese lujo y tener ese tiempo con ellos”.

En cuanto al futuro de sus hijos, Patricio comenta: “Me gustaría que siguieran mis pasos en algunas cosas, como el deporte, que antes practicaba harto.  A mi hija le encanta la cocina, le encanta cocinar, los buenos productos. El mejor regalo que me podrían dar es que me digan ‘papá te amo’, un beso y una sonrisa”.

Cristián Echeverría, de heladería La Grazia

En 2015, este emprendedor decidió empezar esta nueva aventura bautizada La Grazia, una heladería frente al Parque Ecuador donde las familias penquistas pueden disfrutar de sus exquisitos y peculiares sabores.

A pesar de los viajes que realiza durante la semana, sobre todo para revisar la sucursal que abrió en Los Ángeles, se hace el tiempo para estar con sus hijos, porque además de empresario es papá de Magdalena (8) y Arturo (3). Gracias a la ayuda de su pareja, Isidora, ha podido desarrollar su labor de padre y de emprendedor óptimamente.

“Me gusta estar con ellos. Al principio fue más difícil, pero ahora que tengo más empleados puedo pasar más tiempo con los pequeños, disfrutar con ellos que son lo más importante en mi vida”, dice Cristián.

En cuanto al futuro de sus hijos, comenta: “Sería un orgullo que quisieran seguir mis pasos, que quieran ser como yo, que te miren como su héroe, ser lo máximo para ellos, pero como padres lo único que queremos es que se dediquen a algo que amen y se sientan felices”.