“Es un pueblito en medio de la nada pero tiene algo que encanta a la gente, todo gira en torno a la naturaleza y sus habitantes son muy acogedores y simpáticos”. Así la penquista María Isabel Schaub describe este lugar turístico chileno, el que visitó junto a un grupo de amigos el verano pasado.

Por: Alejandra Jara

El 8 de enero de 2014 Mari junto a sus amigas Fernanda García, Marianna Besser, Franscisca Sanhueza y Romina Puentes llegaron a Calama, desde Santiago, en un vuelo de la línea aérea LAN, el que compraron con 5 meses de anticipación (a $70.000 aproximadamente).

Desde la ciudad se trasladaron en auto hacia San Pedro de Atacama, ubicado a 100 km de distancia (el pasaje un bus cuesta $4.000 aproximadamente). Las chicas no habían realizado reservas en ningún hospedaje, por lo que al llegar debieron escoger rápidamente entre las pocas opciones que quedaban disponibles, ya que en enero la ciudad se repleta de personas proveniente de todo el mundo.

Alojaron en la hostal “Casa Campestre”, ubicada a 5 minutos del centro, la que por $10.000 (p/p) ofrecía una pieza compartida para 6, con acceso a baños comunes y a una cocina muy bien equipada.

Al otro día partieron al centro para conocer los paseos que ofrecían las agencias de turismo. Tras comparar a distintas compañías, compraron un paquete de la empresa “Altiplano Aventura” que por $50.000 las llevó a conocer los principales atractivos de la zona, en distintos días.

DSCN0483A estos tours también se unieron los penquistas Mauricio Saenz – Laguna, Ramiro Saenz -Laguna, Francisco Saenz, Antonio Riquelme y los hermanos Cristopher y John Liscombe, quienes llegaron unos días después a San Pedro de Atacama provenientes de Concepción para pasar las vacaciones de verano junto a sus amigas.

Mari explica que es recomendable escoger una hostal donde no sean tan estrictos con los ruidos y horarios, ya que al ser un grupo grande recibieron más de alguna queja por parte de los dueños. Se debe considerar también que sólo hasta la 1 de la mañana se permiten las fiestas en la ciudad, y luego la única alternativa es buscar algún “carrete clandestino” en Calle Caracoles.

Una de las primeras actividades que realizaron fue recorrer parte de San Pedro de Atacama en bicicleta. Las arrendaron por $3000 en Calle Caracoles y desde allí partieron rumbo a la Garganta del Diablo, ubicado a unos 15 km del centro, sólo guiados por un mapa, ya que el camino se encuentra medianamente señalizado.

Al día siguiente visitaron el Valle de la Luna, el Valle de la Muerte y la Piedra Coyote, donde vieron el atardecer. En el segundo tour, la empresa los llevó a conocer el Salar de Tabenquiche, la Laguna Cejar y los Ojos del Salar. Mari cuenta que este fue el paseo que más les gustó porque las aguas de la laguna tienen un atractivo poco común: su gran concentración de sal permite que cuando la persona se sumerge el cuerpo flota por sí solo.

En este caso es común culminar el recorrido en el Salar de Tabenquiche para ver un hermoso atardecer y tomar fotos. Sin embargo, como en enero asisten muchos viajeros, el guía de los jóvenes prefirió que partieran aquí el recorrido porque más tarde estaría muy repleto y no podrían disfrutarlo.

Las Lagunas Altiplánicas (Miscanti y Miñiques) fueron el tercer destino que los amigos visitaron. Están ubicadas en la Reserva Nacional “Los Flamencos”, a 4 mil metros de altura. Aquí pueden verse distintas especies, entre las que destaca el flamenco chileno.

El último tour los llevó al Gayser del Tatio, emplazado en la Cordillera de los Andes. El paseo comenzó a las 5 de la mañana, y además del maravilloso paisaje los jóvenes disfrutaron de baños termales, lo que les permitió enfrentar las bajas temperaturas de este lugar. Mari recomienda llevar ropa muy abrigada y descansar la noche anterior.

DSCN0445Tras 6 días en San Pedro de Atacama las chicas tomaron un paquete a Bolivia con la misma agencia de viajes. Este les costó $100.000 por persona e incluía alojamiento, comida, transporte y recorrer la Reserva Nacional de Fauna Andina. Aquí visitaron la Laguna Colorada, Verde y Blanca; la Laguna Hedionda; el Desierto de Dali; las aguas termales de Polques; el Árbol Piedra; los Geysers del Sol de Mañana; el Cementerio de Trenes y el Salar de Uyuni.

Tras regresar de Bolivia se juntaron con el resto del grupo y asistieron al Festival Kunza Raymi (parecido a Misteryland) que se desarrolló en “Pozo 3” donde acamparon por una noche. Al día siguiente partieron a la playa Hornitos (a 80 km de Antofagasta) y alojaron aquí por 3 días, hasta el 21 de enero. Así culminó el viaje y se devolvieron a Calama para tomar el avión que los llevaría nuevamente a Santiago.

Tips para viajar a San Pedro de Atacama

–       Si eres estudiante no olvides tu pase escolar para obtener descuentos.

–       Lleva dinero en efectivo porque hay pocos cajeros automáticos.

–       Una buena alternativa es comprar los alimentos en Calama porque son más baratos y existe más variedad.

–       ¡Cuidado con las agencias de viajes! Las que ofrecen tours muy económicos (inferior a los $40.000) comúnmente no están certificadas.

–       Siempre deberá pagar entrada a los sitios turísticos pese a que hayan contratado un tour.

–       Si sufren de alguna enfermedad considere que la mayoría de las excursiones son a lugares del Altiplano, cuya altura supera los 4 mil metros de altura.

–       Durante los tours lleve una botella con agua para evitar la deshidratación.

–       Aplíquese frecuentemente bloqueador solar para evitar quemaduras en la piel y proteja sus ojos con lentes de sol con filtro UV.

–       Es más cómodo viajar con mochila de camping que con maleta.

–       Respecto al vestuario, empaque zapatillas, buzo, además de ropa desabrigada (para el día) y manga larga para la noche.

–       Lleve un botiquín de primeros auxilios.