Cusco y Machu Picchu

Arquitectura, paisajes y gastronomía

Dos de los destinos imperdibles ubicados en uno de los países más turísticos de Latinoamérica. El histórico Cusco y el Valle Sagrado de los Incas, ponen al Perú en el número uno entre los lugares más emblemáticos para visitar en el mundo.

Uno de los destinos que siempre quise conocer y que por alguna razón aún tenía pendiente era el Cusco, capital histórica de Perú. Por eso en marzo pasado nos decidimos junto a mi marido  ir en busca de aventura a una ciudad histórica, muy mística y de excelente gastronomía.

Desde Chile es muy fácil viajar en distintas aerolíneas hacia este destino. Una de las opciones son los vuelos diarios hasta Lima, para luego tomar camino hasta ciudad del Cusco, pero nos decidimos por Latam, que desde hace pocos meses tiene vuelos directos sin necesidad de hacer escalas, con un viaje mucho más corto y expedito, directo al corazón de esta sagrada ciudad.

Al llegar por aire te das cuenta de su particular arquitectura, pocos edificios y construcciones a baja altura que van desde el valle hasta los cerros que la rodean. Una vez en tierra nos damos cuenta que parece un museo al aire libre. Adoquines adornan sus calles y faroles tenues le otorgan una atmósfera única en Latinoamérica. Entonces nos dirigimos directamente al antiguo barrio Inca de San Blas, cuyo nombre en quechua es “T’oqokachi” o “Hueco de Sal”. Sus calles particularmente estrechas y empinadas, y las hermosas casas construidas bajo un estilo colonial lo convierten en un paisaje único.

Conocido también como Barrio de los Artesanos, son muchas las familias que ofrecen albergue, existiendo gran variedad de hostales y alojamientos. Nosotros escogimos “La Antigua Casona de San Blas”, que es una de las típicas construcciones coloniales del lugar, entre ellas una de las más antiguas ubicada en pleno centro histórico y a tan solo cuatro cuadras de la Plaza de Armas del Cusco. De espacios cómodos y amplios, es un lugar ideal para el descanso.

Rodeada por la Catedral de la ciudad y la Compañía de Jesús, ningún otro lugar del Perú ha sobrevivido tanto a través de los siglos como la Plaza de Armas del Cusco. Cada uno de sus espacios están marcados por la historia y tradición de un pueblo milenario, el que celebraba antiguamente el Inti Raymi o Fiesta del Sol al centro del lugar. Con la llegada de los españoles la plaza se transformó, se edificaron arcos de piedra y se erigieron algunas construcciones que hasta hoy se conservan.

Arquitectura que encanta

La Catedral del Cusco es uno de los puntos turísticos más concurridos y se puede visitar de 10:00 a 18:00 horas durante toda la semana incluso en días festivos. En nuestro recorrido por ella apreciamos que domina el estilo renacentista, especialmente en la fachada, mientras que en su interior destaca la decoración tallada en madera de Cedro y también en Aliso.

El Templo de la Compañía de Jesús es un edificio impresionante. De gran tamaño, los jesuitas han hecho de este templo uno de los más hermosos de la ciudad y se nota. Se puede visitar de lunes a domingo en horarios de mañana y tarde. Su arquitectura se inclina hacia el barroco andino y al interior me gustó mucho su altar mayor de tres cuerpos y columnas salomónicas. Llaman la atención también las obras de arte que adornan el lugar.

La última parada de nuestro primer día en Cusco nos llevó a sólo unos minutos de la Plaza de Armas, en la Plazoleta de San Blas donde se encuentra una antigua iglesia construida en el siglo XV. También de arquitectura barroca, es uno de los lugares imperdibles, una obra maestra en cuanto a su impresionante tallado en madera, que la convierte en la más grande joya arquitectónica del arte colonial en todo el continente.

El segundo día de viaje lo dedicamos a la gastronomía, pero primero quisimos recorrer un poco y nos movimos a unos 20 minutos del Cusco en auto, donde nos encontramos con el Parque Arqueológico de Sacsaywaman, que abarca 33 sitios arqueológicos de los cuales el más conocido es el que le da su nombre. Esta fortaleza Inca, es una imponente edificación, rodeada de enormes rocas talladas y de gran vegetación. Sus enormes bloques en base a granito miden hasta nueve metros de alto y el interior se identifica por sus templos, almacenes y canales de aguas.

La rica gastronomía peruana

Ubicado en la misma Plaza de Armas, se dice que en Barrio Ceviche puedes encontrar el mejor ceviche del Cusco. El lugar posee una interesante decoración contemporánea y es reconocido por sus platos marinos con toques modernos tales como la parihuela (sopa de pescado y marisco), el arroz con mariscos o el chupe de langostinos. Una buena forma de degustar todo lo que tiene que ofrecer, es pedir los platos combinados para dos personas. Sus precios fluctúan entre 10 y 15 dólares.

Mi favorito fue el Chicha, famoso mundialmente por el reconocido chef peruano Gastón Acurio quien es su dueño. Es un restaurante y bar de tapas ubicado en la Plaza Regocijo del Cusco, donde carnes de alpaca, cuyes y corderos encuentran feliz comunión con langostinos, conchas y pescados. Destacan también sus postres de chocolate y frutas que son una delicia.

Lo último que pudimos visitar durante nuestra estadía en esta maravillosa ciudad, fue el Mercado Central de San Pedro de Cusco, realmente un imperdible donde puedes encontrar toda la cultura gastronómica de la ciudad, muchos puestos de frutas, comida típica y artesanía. Definitivamente es una parada obligatoria siendo la mejor introducción a los sabores y olores de la región. En el lugar se pueden probar mucho a precios muy accesibles, destacan también locales que sirven ceviche y sopa de quínoa, hasta un simple arroz con huevo y salchicha por solo un sol.

La ciudadela Inca

Nos alejarnos del céntrico Cusco para dirigirnos al santuario Inca de Machu Picchu. El majestuoso complejo arquitectónico es uno de los destinos más visitados y fotografiados del Valle Sagrado de los Incas, nunca pasa de moda, pero durante nuestra visita en marzo pudimos disfrutar aún mucho más de los espacios que estaban más despejados que en temporada alta. El clima además ya era más estable que en enero o febrero y ligeramente más cálido en comparación a los meses de mayo a octubre, según pudimos constatar en varias conversaciones.

La ciudad perdida, cuna del Imperio Inca, está ubicada a más de dos mil metros de altura, en un paraje de gran belleza natural donde los colores verdes de su inmenso bosque tropical realmente sorprenden al igual que su fauna. De su santuario, coincido en que es sin duda la realización arquitectónica más asombrosa del imperio, con inmensas murallas, terrazas y rampas gigantescas que se encuentran al borde del abismo que refleja las caudalosas aguas del río Urubamba.

Machu Picchu, cuyo nombre en quechua significa Montaña Vieja, siempre está presente en las listas de los mejores lugares para visitar y destinos imperdibles en el mundo en los últimos años. También fue considerado como uno de los lugares que más apareció en Instagram durante 2017, gracias a los usuarios de esta red que han quedado impresionados con la magnitud y belleza del santuario histórico, sentimiento que definitivamente no se puede describir con imágenes ni palabras, simplemente debes vivirlo.

Desde el Cusco no es difícil llegar. Se debe tomar el tren hasta el distrito de Aguas Calientes y desde ahí tomar un bus hasta la ciudadela. También para los amantes de las caminatas y la aventura, se puede llegar realizando el Camino Inca, pero es necesario planearlo con meses de anticipación, ya que por lo que pudimos averiguar durante febrero se encuentra cerrado debido al clima. También hay que estar atentos a los horarios de atención, que se dividen en dos turnos de 06:00 a 12:00 y de 12:00 a 17:30 horas.

Machu Picchu es el sueño de viaje de muchos visitantes nacionales y extranjeros, por ello es imprescindible que se ejerza un turismo responsable y sostenible, para que este destino emblemático de Latinoamérica siga vigente durante mucho tiempo en la historia del mundo.

Cuzco y Machu Picchu es un destino imperdible que debemos hacer con familia, amigos o simplemente solos, la  mística e impresionante arquitectura lo convierten en un lugar único. 100% recomendado.