Sea cual sea la estación del año, se debe elegir un cuidado diario que incorpore un filtro solar, loción que mitiga los efectos adversos del sol y el envejecimiento cutáneo.

Por José Luis Vargas / Fotos Patricio Barría

Durante el verano es muy común escuchar sobre la importancia que se le da a la piel, sobre todo de las debidas precauciones para enfrentar los efectos de los rayos ultravioleta. Sin embargo, tal prevención tiene que mantenerse durante todo el año, ya que el sol es sólo uno de los tantos enemigos de los que hay que proteger el cutis.

Hay que recordar que la piel en su totalidad se comporta como un sistema integrado con múltiples funciones de barrera, que proveen al organismo de un sistema defensivo que protege de los tóxicos, radiación ultravioleta y microorganismos.

Para que este sistema integrado se mantenga en buenas condiciones es crucial que el aporte de lípidos o grasas sea constante. Si bien, la piel fabrica estos lípidos permanentemente, el excesivo uso de jabón y las duchas prolongadas ocasionan con frecuencia un déficit de ellos, que se traduce en un desequilibrio conocido como xerosis, caracterizada por resequedad, descamaciones, rugosidad y formación de pequeñas fisuras en la piel.

“Para revertir tal situación es fundamental lubricar el cuerpo durante todo el año, especialmente en invierno, ya que con el frío las glándulas dejan de producir sebo ocasionando una mayor resequedad, que trae como consecuencia una inflamación o una dermatitis”, sostuvo el dermatólogo Juan Marcelo Riquelme.

Exfoliarse el rostro dos veces a la semana es otro de los hábitos que se deben tener presente para lucir saludable. “Este efecto se consigue a través de un tónico fisiológico, el cual suaviza, purifica y busca siempre el equilibrio tan necesario para la piel”, indicó el experto.

Con el fin de evitar alergias asociadas a los cosméticos, se insta a preferir productos hipoalergénicos especialmente formulados para satisfacer las necesidades de todos los tipos de piel, incluso de las más sensibles.

“Una alimentación equilibrada con énfasis en el consumo de verduras y frutas. Aseo de rostro diario con jabones o lociones adecuadas y uso permanente y continuo de protección solar, son todos hábitos que mantienen la piel en buen estado” indicó Riquelme. Ya que de no haber un cuidado constante el envejecimiento prematuro y enfermedades como la psoriasis, rosácea y acné se harán presentes.

Todas recomendaciones esenciales para mantener una piel sana, donde la persona logre tener un rostro y cuerpo uniforme.  Evitando las lesiones, manchas y picazones durante todo el año, expresó el especialista.