Consejos para
comprar bien tu ropa

En mis asesorías de imagen y a mis alumnas siempre les inculco “aprender a comprar bien su ropa”.

Si mientras lees vas a tu clóset y revisas las prendas que usas, versus las aún están con etiqueta, usaste sólo en un evento, ya no te gustan o se estropearon con el lavado, verás que muchas fueron “malas compras”.

Si sumas el valor de toda esa ropa, te darás cuenta que hay una mala gestión de compra, estaba en oferta, era la moda, te impulsaron a comprarla, te tincó que podía servir, la vendedora te convenció… siempre hay excusas para gastar en exceso.

¿Por qué tenemos un clóset lleno de ropa e insistimos en que “no hay nada que ponerse”?

Hay 3 puntos que siempre menciono después de aclarar por qué es bueno que te guíen en tus próximas compras:

  1. Ahorro de plata: lógico, compro porque me conozco y sé lo que me va.
  2. Ahorro de tiempo: imagínense las horas que destinamos al shopping.
  3. Ahorro de energía: la presión del consumismo agota. Las mentes brillantes tienen un clóset funcional, mismos diseños y colores, así no piensan en qué usar todos los días.

Por otra parte, es vital ser honestas y preguntarnos:

¿Cuándo lo usaré? Si es para un matrimonio o una fiesta se entiende la inversión, pero si no tienes idea qué comprar y no quieres gastar, sugiero un look negro total y un detalle metálico en zapatos o clutch, incluso un buen peinado y maquillaje como protagonista.

Si es para la oficina o el día, hagamos en casa un “listado de compras”, podemos incluir lo que tenemos y lo que consideramos que nos falta.

Otro punto es si la prenda va con nuestro tipo de cuerpo. ¿Sabes qué cuerpo tienes? ¿Cuáles son tus zonas favorables y las que no? Solo así sabrás si la elección debe ser en tonos neutros o vibrantes, o qué cortes te favorecen por sobre otros.

A veces nos bombardean con liquidaciones, descuentos, ofertas, precio contado, lo que para nosotras es una buena oportunidad, pero ¡ojo! no siempre ahorramos, el saber que compraré más barato me lleva a consumir más y me siento bien porque “comprar es terapéutico” … pero cuando llegan las cuentas llega el estrés. Por eso, pregúntate si necesitas hacer ese gasto.

Mírate siempre al espejo cuando estés en la tienda y considera si la prenda te hace sentir cómoda o no. Mi consejo es agáchate, salta, muévete, hace los mismos movimientos que harás en tu diario vivir o para la ocasión que compraste, ya que de lo contrario no lograrás sentirte a gusto y la prenda, te aseguro, no la usarás más.

¡Con cariño!

Claudia García, Periodista, Consultora de Imagen Personal, www.claudiagarcia.cl