Con éxito se realiza nueva versión de la Met Gala 2019 en New York

Una nueva versión de la Met Gala deslumbró al mundo. Este evento benéfico en que las celebridades del mundo lucen sus mejores atuendos se realiza desde 1948 en el Museo de Arte de la ciudad de New York.

Cada año tiene una nueva temática, un cóctel y una cena. El año pasado el tema fue «Cuerpos celestiales” donde las celebridades lucieron atuendos relacionadas con el catolicismo. Este año fue «Camp: Notes on Fashion», un texto de la escritora Susan Sonntag que habla sobre la extravagancia de los nobles en el Palacio de Versalles en Francia.

Es inevitable ver a los famosos pasearse por la importante alfombra roja y no recordar la moda de los habitantes del capitolio de la película The Hunger Games, es que hacer que lo extravagante se vea elegante es el gran desafío que tuvieron diseñadores y marcas reconocidas como Tommy y Dee Hilfiger y Gucci.

Entre los invitados que se sentaron en la mesa de Tommy Hilfiger, estuvieron Dee Hilfiger, los embajadores globales de la marca TOMMY HILFIGER, Zendaya y Lewis Hamilton, la supermodelo Winnie Harlow, la personalidad de TV y emprendedora Kris Jenner, la personalidad de TV Corey Gamble, el arquitecto de imagen Law Roach, la cantautora Thalía y el ejecutivo de música Tommy Mottola, quienes además vistieron trajes de la marca.

Sin duda, Zendaya y Law Roach se robaron todas las miradas de los asistentes, quienes lucían atuendos a juego que parecían sacados de la película “La Cenicienta”. La actriz vistió un traje de noche animatrónico de seda gris cristal, construido para posibilitar transformaciones visuales y físicas de la silueta, culminando con una evolución del vestido al color azul para el look final.

Mientras que el “arquitecto de imagen”, como se hace llamar el estilista, vistió un abrigo de noche con capucha larga, mangas anchas y solapa de pico con doble botonadura en satín de seda azul polvo, además de un chaleco encorsetado de seda satín negra, manga y botones, pantalones de cinturón alto acampanados y plisados en la pierna una camisa de noche y un extravagante corbatín en morado.

La matriarca del clan Kardashian, Kris Jenner vistió un mono de seda azul oscuro con piernas anchas, además de un top de corsé centrado con un adorno de estrella, junto con un largo abrigo de ópera de tul blanco y plateado con un dramático detalle en los hombros. Su novio Corey Gamble, en cambio, vistió un tradicional esmoquin negro de una sola línea de botones con detalles de estrellas sobre un pantalón acampanado de satín con tiras, una camisa de noche blanca y un corbatín azul marino que hacía resaltar su look.

Otro de los asistentes que destacó en la alfombra roja de la Met Gala fue el piloto británico de automovilismo, Lewis Hamilton, que vistió un traje de noche Nehru bordado con una sola fila de tres botones con patrones en zig-zag con negro y tonos grises sobre una camisa de noche con cuello de bufanda blanco.

La súper modelo canadiense y portavoz de la condición de piel llamada vitiligo, Winnie Harlow, vistió un traje de tul enjoyado y organdí de seda, decorado con una cascada de cristales cabujón sobre un diseño inspirado en la lencería con un brillante hilo de reflejos de cristal bajo un bolero de plumas negro y regordete.

Una de las representantes de Latinoamérica que dejó boquiabiertos a la prensa e invitados del evento fue la cantante mexicana, Thalia, quien vistió un traje de duquesa satín plateado con un solo hombro, adornado con un diseño de estrella cometa de cristal, un collar en espiral incrustado con cristal de zafiro y abertura alta hasta el muslo.

El propósito de la Met Gala

La Met Gala no es solo modelar, pasear por la alfombra roja y llamar la atención de la prensa mundial si no que tiene un trasfondo servicial y benéfico.

El evento sirve para recaudar fondos para el presupuesto anual del Instituto del Vestido y como inauguración para la exposición que se realiza cada año en el Costume Institute del museo. La muestra estará disponible para las visita d
el público entre el 9 de mayo y el 9 de septiembre.

La edición de 2017 rompió el récord de los 13.5 millones de dólares y cada año la recaudación del evento benéfico se supera así mismo. La entrada al evento tiene un valor de 30 mil dólares (2 millones de pesos), mientras que las mesas alcanzan un valor de 275 mil dólares (186 millones de pesos).