Colores positivos

Distintos tonos y sus aportes

El negro no es necesariamente tan negativo como pensamos, y el amarillo tan alegre como creíamos, conoce aquellos tonos que podrían darte aún más bienestar o servir para mejorar la profundidad de tus espacios.

Por Virginia Torres M.

La ocupación consciente y armónica de los espacios, es la premisa fundamental del Feng Shui, una corriente que se concentra en mejorar la energía del hogar, otorgando diversos atributos para los distintos lugares de una casa. El color con el que envolvemos los rincones de nuestro hogar, no está lejos de influir en nuestro estado de ánimo o en la percepción que genera, convirtiendo en fundamental la elección que realizamos al decorar nuestros espacios.

Para Javiera Riquelme, arquitecta e interiorista, la elección del color es un tema muy personal. “Por ejemplo, yo prefiero usar colores más neutros, trabajar con bases que vayas más ligadas a tonos tierras o grises, tonos más neutrales que nos permitan jugar con colores más fuertes”, explicó.

En ese sentido, hay que entender que los colores que podemos llamar positivos, tienen que ver con la energía que proyectan en cada espacio, y que se puede perfectamente jugar con ellos en el mobiliario o decoración que buscamos dar a cada lugar de la casa. Por eso, para el Feng Shui cada tono tiene su significado y lugar ideal, y hay que poner atención para no equivocarse.

Un color que nunca pasa de moda es el blanco, que representa la pureza y la suma de todo el resto de los colores. Ayuda a generar un ambiente positivo, pero carece de muchos atributos que otros sí tienen, por eso se recomienda usarlo, pero jugando también con más tonos como contraste. Nunca usarlo en todas las paredes de la casa.


Seguir con cuidado las modas

Respecto a los espacios donde usaremos distintos elementos, Javiera señala que siempre habrá tonos que están de moda, pero lo más importante, es que estos no nos obliguen más adelante a cambiar un sofá porque cambió la temporada. “El rosado y amarillo mostaza están súper de moda, pero las tendencias van pasando y la casa queda, por eso la mejor forma de decorar es con tonos bases y neutros, así vas a lograr espacios acogedores, tranquilos y más fáciles de llevar”.

El verde, es sin duda uno de los colores más positivos, pues llama al equilibrio, la tranquilidad y la armonía. Eso sí, no atrae la energía; es recomendado para espacios como dormitorios o sitios donde las personas se quieran relajar. “Sin duda los colores que usamos afectan nuestra percepción y la forma en que vivimos el entorno, porque los colores nos pueden dar tranquilidad o estresarnos más, eso va ligado a los tonos y a cómo nos sentimos nosotros con esos tonos, que tanta tranquilidad nos da el espacio en que estamos, cómo el color esté combinado.

La energía pura está en el color amarillo, muy atrayente y el más positivo de todos. Genera calidez, pero, según el Feng Shui, demasiado puede causar reacciones negativas, por eso el llamado es a usarlo con precaución y no en grandes espacios de la casa.

No negarse al negro

Si hablamos de tonos más sobrios, los colores tierra están indicados para salas de estar y dormitorios, pues se sabe que ayudan mucho a tener un mejor descanso. Pero si lo pensamos, el tono más sobrio de todos es y siempre será el negro, aunque a veces nos cueste incorporarlo en los espacios que habitamos, eso porque existe un prejuicio constante a la supuesta negatividad de este color.

Al respecto, Javiera es clara, el negro no es un tono negativo, sino que además es muy potente e ideal para darle profundidad a los espacios. “El negro entrega mucho carácter e incluso puede ser un color que te dé luz a través del contraste, pues hace que resalten las cosas que son más claras, o el espejo o sofá que va apoyado en la pared que lo luce. Yo la verdad, no le tengo miedo al negro y lo uso bastante, igual que el grafito, por eso siempre trato de transmitir que no por usar gris o negro va a quedar más oscuro un lugar, porque debemos tener en cuenta que la iluminación no es un tema de color”, aclaró.


Por eso, también cabe destacar que en la cultura oriental, el color negro es un color positivo. “Mi recomendación se inclina por usar colores muy neutros y bueno, en realidad lo más importante es siempre que le guste al dueño, que la persona que va habitar ese espacio se sienta cómoda. Si es una persona que le encantan los ambientes más estridentes, debe usar lo que le acomoda y el espacio debe generarte confort, eso es vital”.

En ese sentido, los tonos que decidamos usar en las distintas paredes de nuestra casa, se van apreciar en mayor o menor medida según como esté combinado el espacio y los objetos que lo componen. “Tú puedes generar mucho, trabajando en un solo tono, dando un montón de acentos a través de muchas texturas en el mismo tono. Por ejemplo, tuve que hacer un living comedor y lo armé entero en un tono beige, maderas súper rústicas, otras más lijadas, pieles, un cojín de seda, sillón de lino, etc., estamos hablando de que en tonalidades había súper pocas diferencias, pero en cuanto a texturas, muchísimas. Esto permite exaltar los sentidos, insisto, no es solo un tema de color, sino de qué hacemos con ese color, cómo logramos que interactúe con las distintas cosas y con nosotros mismos”, recalcó Javiera.

Las energías en los colores

Es justamente por eso, que hay que considerar que el mundo que nos rodea está lleno de distintos tonos y colores. La mente y las emociones también los tienen, por eso estimulan tanto los sentidos, la alegría o el bienestar que sentimos en uno y otro lugar. Todo es vibración y los colores corresponden a vibraciones que tienen velocidades y longitudes de ondas diferentes. Es por esto que ejercen una influencia física, psíquica y emocional, de la que nosotros no somos conscientes en general y que permite a nuestra energía interna o vital, el tener un estado que facilita el bienestar.

Por ejemplo, los chakras hindúes establecen centros de energía corporal que están íntimamente relacionados con los colores en su vibración más pura, y en todo entorno o lugar, estos van adquiriendo las vibraciones propias de los colores.

Así, de modo similar al de las plantas, que transforman la luz solar en energía por medio de la fotosíntesis, los seres humanos y las habitaciones, pueden aprovechar las diversas vibraciones sutiles para regular la energía tanto del cuerpo como del aura. Para tenerlo en cuenta.