Ciclos: la nueva forma de escuchar música en Conce

Cuando hablamos de música es inevitable, asociar el concepto a Concepción. Esta rama artística es uno de los pilares de la cultura penquista, dónde la exigencia del público ha creado la necesidad de generar espacios para disfrutar de lo mejor de la escena musical nacional.

Por Daniela Dorrego Osses

Durante los últimos años la música chilena ha logrado abrir espacios y  se ha transformado en un referente a nivel sudamericano, que ha crecido gracias a los nuevos sonidos y propuestas portadoras de contenido, en este ítem cabe destacar a Mora Lucay una banda de Valparaíso que sobresale con sus ritmos, fusionando cumbia y bolero.

Además el desarrollo de la industria ha ido de la mano de géneros en constante evolución, que podemos escuchar a través de los sonidos de grupos como Fármacos, Prehistóricos, Miss Garrison, Mantarraya;  y de generaciones consolidadas como Camila Moreno, Ana Tijoux, López, Gepe y cuántos más puedan quedar en el tintero.

Este movimiento también se vive en nuestra Región, si lo llevamos a nivel local con Inarbolece o Dulce y Agraz, hablan del profesionalismo y la rigurosidad con el que se trabaja en la escena penquista, la que también ha hecho que el oído de los fanáticos de la música se agudice y se convierta en algo satisfactorio al momento de escucharlos en vivo.

¿Cómo escuchamos música en Concepción? Existe un nuevo formato de presentaciones en vivo, donde la interacción, calidad y lo íntimo de un show, toman más protagonismo que nunca a través de los ciclos de música. Estos “conciertos pequeños” logran generar una atmósfera, donde las bandas se muestran tal cual son.

Esta propuesta nace gracias al trabajo de músicos y sellos, no sólo locales, sino también nacionales, quienes interpretaron la necesidad de crear actividades ligadas a la producción cultural y de encontrar una nueva plataforma para que los consumidores de música, pudiesen vivir una experiencia al ir a escuchar bandas y artistas en vivo.

Sellos independientes y colectivos musicales, han logrado que propuestas como Ciclo FOME o Beast, existan actualmente en Concepción. Ahora bien, ¿Cómo nace la idea? Para ello conversamos con diversas personas ligadas al mundo musical que nos explicaron cómo se ha ido potenciando este formato, su visión sobre el crecimiento de la industria musical local y cuál es la nueva forma de escuchar música en nuestra ciudad.

Pero ¿De dónde nacieron las ideas de los ciclos? Conversamos con Juan Ignacio Cornejo, creador y productor del Ciclo FOME, quién nos contó que “Viví y trabajé en Santiago 15 años y volví el año pasado a Conce, soy de aquí. Estaba con las ganas de hacer algo, con la idea de generar movimiento en el área de la música, me parece que están pasando cosas y ahí surgió la posibilidad de hacer algo en conjunto con el Aula Magna. Luego se fue sumando más gente con la que yo estaba trabajando y se formó esta especie de cooperativa, somos penquistas que trabajamos en la música y que nos encontramos en Santiago, dentro de los que están Nico Benavente, Leo Osorio, Manuel Muñoz, así empezó un poco el proyecto”.

El primer show del ciclo fue con Camila Moreno “cuando ya la teníamos a ella para partir, nos quedó claro que podíamos generar algo que tuviese continuidad, la idea del ciclo era eso”, dijo.

Los ciclos han ido tomando la escena. En 2016 se realizó el primer Ciclo Beast en La Batuta en Santiago, lo que Gustavo Bustos, productor del evento y de Beast Discos, quiso traer en 2017 a Concepción. “Nace por la necesidad de mostrar nuestro catálogo de músicos y siempre tenemos un artista invitado que no necesariamente tiene que ser del sello. Creemos que es importante, sobre todo en Concepción, realizar eventos y shows de bandas en lugares que no sean bares. Hay que buscar nuevos espacios” señaló.


Para Bustos lo interesante y llamativo de los ciclos es que te mantienen expectante todo un mes o el tiempo que dure. “Ves una parrilla buena de artistas, se comenta cada semana y los fans se hacen el tiempo para seguir cada fecha. Si a eso le sumas un buen plan de prensa, buenas gráficas y novedades como tener copias físicas de un disco nuevo con venta exclusiva en el ciclo te puede ir muy bien” agregó el productor.

El Ciclo desde el punto de vista de los músicos

Quienes hacen posible esto son las bandas que han formado parte de los ciclos, que han logrado que esto se transforme en una experiencia gracias a la atmósfera y conexión que se genera con el público.

En 2017 el grupo nacional Fármacos completó la fecha en el primer Ciclo Beast hecho en Concepción, específicamente en Artistas del Acero. La banda nació como proyecto independiente de su vocalista Diego Ridolfi, pero que se consolidó en 2011 como quinteto. La ocasión es una de las más importantes para el grupo de pop ambiental.

“Lo recuerdo como uno de los shows más emocionantes que he tenido. Disfruto mucho más tocar cuando la gente está conectada con las canciones, y esa vez todos cantaban muy fuerte y había mucha energía. También fue nuestro primer sold out como 4 horas antes del show” dijo el líder de Fármacos.


Para Ridolfi en una escena en gestación y comenta que desde su perspectiva es bueno proponer la música y, sobre todo, los shows de otra forma. “Quizás ya no basta solamente con decir que vas a tocar, es bueno que la cosa se trate de algo más. Un ciclo se encarga de agrupar cosas, armar un concepto, lograr lugares comunes, y creo que eso resulta más atractivo para las personas” indicó.

Cristóbal Briceño vocalista de Ases Falsos, banda que será parte de REC 2018, se dio una pausa en la grabación de su próximo disco y conversó con nosotros, para contarnos su experiencia durante el Ciclo FOME de octubre.

“Nunca habíamos tenido el gusto de tocar en el Aula Magna. Se siente la historia sobre el escenario, tiene una vibra legendaria. El concierto fue a toda raja, de los mejores que dimos el 2017. El público se portó un siete, nos entregaron mucha energía. Ojalá volver pronto” dijo Briceño.

Para el cantante los ciclos siempre han existido, sólo que en la actualidad, estos se ven con nombres de marca, “y valoro que el ciclo FOME no tenga un auspiciador que estampe un logo gigantesco. Deben tener marcas asociadas, pero al parecer nada invasivo ni desmedidamente interesado”.

Escena musical en Santiago y Concepción

Estamos conscientes de que algo está ocurriendo en el mundo musical de Concepción, la llegada de los ciclos y de shows de artistas de gran trayectoria, hacen sentir de que la industria comprende la necesidad de generar estos espacios en la Región. Y es aquí cuando nace la pregunta ¿Es bueno comparar Santiago con Conce? ¿Cuál es la diferencia del movimiento musical con el de nuestra ciudad?

Para el productor de Ciclo Beast las comparaciones hay que dejarlas de lado ya que “hay que hablar más del país entero. La escena musical que está creciendo en Valdivia, Valparaíso y Antofagasta, es un ejemplo a seguir”.

“En Santiago hay más cosas nomás, como estudios de grabación, productores, bares, canales de televisión y oficinas de multinacionales a las cuales uno quiere lograr llegar. Es lo que ocurre en cualquier país centralizado como Chile. Lamentablemente ocurren más cosas en la capital y a veces hay que buscar nuevas oportunidades ahí. Pero ojo que algunas bandas como Niño Cohete y Mantarraya nunca tuvieron la gran necesidad de emigrar, hicieron y están haciendo todo desde Concepción” explicó Bustos.

Para Diego Ridolfi vocalista de Fármacos hablar de industria aun es precipitado, sobre todo para separarla por ciudades. “Creo que hay una especie de industria que va creciendo cada día porque música hay de sobra y surge nueva todo el tiempo. Más que pensar en una industria creo que todo aun es una escena o un movimiento, para que sea industria tiene que lograr ser algo masivo en algún momento. Pero creo que la realidad es buena porque hay mucha actividad constante de bandas nuevas, discos nuevos y material nuevo en general. Somos muchos trabajando en esto de la música y creo que en algún momento se logrará que todo lo que está pasando musicalmente llegue a más personas y se establezca como una industria”.


A juicio de Cornejo “lo único importante que ha pasado en Concepción y no en otra ciudad de Chile es que acá se construyó la escena actual. Hace 10 años por ejemplo era impensado que los sellos independientes tuvieran encargados de prensa, managers, era un ambiente muy noventero. Toda esta generación de Fran Valenzuela, Gepe, Manuel García,  lo fue profesionalizando y la gente que estaba alrededor de eso fue armando una industria, eso es lo que no ha pasado acá. Aquí hay cosas buenas pero aún no existe la idea de industria, de que está todo interrelacionado”.

A juicio de Cristóbal Briceño, vocalista de Ases Falsos, la comparación no es necesaria, “y para serte sincero, tampoco estamos tan al tanto de la industria ni del circuito santiaguino. No estamos en ningún sello, trabajamos de forma bastante autónoma, ya somos viejitos, no vamos a tocatas ni escuchamos mucha música actual. Tampoco tocamos tan seguido en Santiago ni en Concepción como para hacer el análisis macro”.

“Se ve que el negocio de la música sigue siendo muy pueblerino y errático, no da para tildarlo de industria. Y quizás sea para bien. Pero si nos preguntas por nuestra relación con Concepción, es de lo mejor. Siempre nos ha ido bien en Concepción, ya son muchos años yendo a tocar allá y tenemos muchos recuerdos acumulados, muchas amistades, mucho amor involucrado con la zona y su gente” agregó Briceño.

Claro está que Concepción lleva en su esencia la música, que algo sucede en la escena nacional que no canta por cantar. Esto queda demostrado en la naturaleza de músicos que han surgido y  han llevado a que se cree un movimiento, que nos deja a nosotros expectantes de lo que ocurrirá en vivo no sólo en los ciclos, sino que en todas sus manifestaciones de las que podremos contemplar y ser parte en 2018.