Chaleco spencer: Versatilidad sin límites

Elegante por naturaleza, y casi siempre asociado a la formalidad, el chaleco spencer está dejando en claro que puede ir mucho más allá de esas casillas, explorando en otros rubros, aportando sus características y potenciándolas aún más. ¿Un ejemplo inusual? ¡El fútbol!

Conocida también como spencer jacket, esta chaqueta corta en sus inicios era más bien parecida a un frac sin faldón, y relegada únicamente para el género masculino, eso hasta que a finales del siglo XVIII se extendiera también a las mujeres, bajo un modelo distinto, pero igualmente elegante.

Aunque no hay precisión del año en que se fundó, si está claro que fue obra de Lord George Spencer en la década de 1790 en Europa. ¿Cómo se le ocurrió? Las teorías cuentan que fue tras quemar los faldones de su frac en la hoguera, pero difieren en si esto fue accidental, o si lo hizo como una burla a la moda y sus cambios frecuentes. Pero, haya sido de un modo u otro, lo relevante es que tras ese particular suceso, nació una potente prenda inglesa que se masificaría a sectores impensados.

Un ejemplo de lo anterior, es que dada su popularidad, en años posteriores se incorporó al uniforme militar de los oficiales británicos, pues era capaz de aportar abrigo y comodidad al mismo tiempo. Sin embargo, y a pesar del estigma que esto generaba, el que se uniera este sector, no impidió que el resto de civiles lo siguiera utilizando con normalidad.

Desde un comienzo, fue considerado como parte del vestuario “de etiqueta”, pues era llevado siempre con seriedad, y combinado con corbatas, abrigos y accesorios sobrios. No obstante lo anterior, con el transcurso de los años, su uso se fue diversificando hacia otros escenarios, que al no ser del todo formales, se veían potenciados con la presencia de este elemento. Para ese entonces, ya figuraba más parecido a un chaleco, como lo conocemos en la actualidad.


Entre los consejos para vestirlo, están evaluar bien el contexto y el lugar, para determinar si implica o no un atuendo formal. Luego de ello, un aspecto importante a considerar es el horario, ya que si bien es usado de día por miles de ejecutivos y celebridades, se aconseja más bien para la noche, en ceremonias que ameriten un grado de seriedad. Por otro lado, dependiendo qué tan recatada sea la actividad, estarán determinados los accesorios que lo acompañen.

En cuanto a la época del año, y contrario a lo que se puede pensar, desde sus inicios fue creado para los días fríos, puesto que era usado bajo chaquetas o abrigos. Aunque esa alternativa se mantiene hoy, hay quienes lo usan de manera individual, superando con ello las barreras estacionales.

Pese a ser considerado desde siempre un ícono europeo, el spencer también traspasó las fronteras, llegando a algunos países de América, aunque, en este caso, casi siempre como parte de un traje de tres piezas, y en ocasiones de absoluta formalidad. Pero entre todos los argumentos con los que se intente probar su versatilidad, el más claro quedó en evidencia con el revuelo que ocasionó en el mundial.

De seguro cuando Gareth Southgate, entrenador de la selección de Inglaterra, decidió vestir uno de estos ejemplares en la última copa del mundo, no lo hizo pensando en el revuelo que causaría, pero lo cierto es que queriendo o sin querer, lo consiguió. Esto quedó comprobado cuando en su país decidieron incluso, instaurar “el miércoles del chaleco”, en honor a la hazaña que estaba logrando el líder de los Three Lions, que sin buscarlo, estuvo siendo referente de la moda durante semanas.

Pero aunque el equipo inglés no obtuvo los resultados esperados, sí hubo triunfadores en su país. Con ventas que se dispararon y aumentaron casi en un 40% tras el mundial, la cadena minorista británica Marks & Spencer, proveedora oficial de los trajes de tres piezas de la selección, sigue sacando cuentas positivas tras la decisión del entrenador, que pese al calor ruso, se inclinó por una apuesta sofisticada y segura.

Grandes críticos, como Nichola Lezard, salieron a comentarlo en medios masivos y con prestigio internacional. Este último señaló a The Guardian lo difícil que es llevar un elemento que tiene nula, o poca utilidad; opinión compartida por muchos especialistas que concuerdan en que vestirlo, es una decisión estética más que funcional. Lo curioso es que sin importar esta apreciación, aplauden la decisión, y la defienden hasta el final.

Qué tiene el spencer que encanta? Prestancia, parece ser la palabra que mejor resume sus virtudes. Lo sabía bien el padre del entrenador británico, que según cuenta, lo utilizaba hasta para bajar de su casa a comprar el té en un almacén. Puede que allí radique la revelación a su hijo, que para homenajearlo, decidió brindarle elegancia a cada una de sus apariciones en el mundial.

¿Pudo haber pasado desapercibido? La verdad es que parece casi imposible, pero lo que sí llama la atención, es que más allá de los comentarios y de difundir sus imágenes en la prensa, miles de ingleses comenzaran a adquirirlo y replicarlo, dejando en claro que es y sigue siendo un ícono de su país, y que sin importar los resultados de la selección, les pertenece, y está más vivo que nunca.