Casa Trapera: “Al alargar la vida útil de la ropa, generas menos desechos”

La industria textil es la segunda más contaminante del planeta después de la petrolera. Para producir unos pantalones se requieren alrededor de 10 mil litros de agua, una cantidad mayor a lo que bebería un ser humano en 10 años, además se produce el 20% de las aguas residuales y el 10% de las emisiones de carbono en el mundo.

Es por ello que tanto las empresas, como los consumidores, comenzaron a tomar conciencia de la situación y la moda sostenible experimentó un importante ascenso. En Concepción cada vez son más las tiendas que promueven el slow fashion desde una gran conciencia por el medio ambiente.

Una de ellas es Casa Trapera. Inició en mayo de 2018 desde un sueño de dos amigas, María José Inzunza y Roberta Urra, socias que aman el mundo de las telas y la moda sustentable, algo totalmente distinto a lo que ellas estudiaron.

Venden ropa reciclada ofreciéndola en otro formato, más ordenada, filtrada y agradable a la vista. “Nosotros ofrecemos ropa principalmente para mujer. Se diferencia esta tienda porque es muy transversal, trae para todos los gustos, para todas las edades y tenemos tallas desde las XS hasta la 3XL, entonces es para un público muy variado, eso es lo rico de estas tiendas, que tú puedes encontrar productos exclusivos y para todas”, relató María José Inzunza.

Casa Trapera se caracteriza por la exclusividad de su ropa, separando las prendas de segunda mano en buen estado que les llegan, desde el extranjero, con las que tienen algún desperfecto.

“Tengo una visión transversal, me imagino como me gustaría ver vestida a mi abuela, como me gustaría ver a mi mamá, o a mí, o gente de diferentes tipos de edades que se envuelven en distintos rubros y ahí es donde pongo el ojo de buscar esa prenda bonita e imaginarme a la clienta, eso es entretenido, de imaginarme la personalidad de la clienta en esa prenda”, reveló Roberta Urra, socia de Casa Trapera.

Otra de las características de esta tienda es el fuerte compromiso con el medio ambiente. Bien claro tienen Roberta y María José el impacto que tiene la industria textil en el mundo. “No solo hay que ser conscientes con lo que estamos vendiendo, sino que también nos preocupamos de todo el proceso de la ropa que no pasa por el filtro, los desechos, no podemos seguir contaminando” agregó.

La boutique generó distintas alianzas con otras tiendas con las cuales comparten la ropa que no les sirve. Unas de ellas son Mochi que las utiliza para realizar estuches y mochilas, y Vintage, otra tienda de ropa sustentable con la que intercambian prendas.

“En los fardos viene mucha ropa sucia y rota, que no vendemos, la idea no es botarla. Entonces, a la gente que nos viene a pedir ayuda les hacemos sacos y se las llevan. Estas personas arreglan la ropa y luego las vende en la feria”, aseguró María José.

Casa Trapera que atiende desde las diez de la mañana hasta ocho de la tarde en Cochrane 814 ofrece calidad en sus telas, precios justos y productos únicos, ya que las prendas que encontrarás en la tienda no las verás en puestas en el cuerpo de otra persona.

“Otro punto a favor es la atención. A nosotros nos gusta atender bien a nuestras traperas, que se sientan cómodas, asesorarlas, desde que llegan hasta que se van. También nuestro cuidado por el medioambiente, ropa que, en vez de terminar en el vertedero, le estás dando una segunda oportunidad. Alargando la vida útil del producto estás generando menos desechos, ese es el plus de la ropa reciclada, se favorecen las personas al comprar el producto en un menor precio y además estás siendo un aporte en el proceso del reciclaje. Estamos extendiendo la moda, no que la moda sea desechada”, contaron las socias.

El slow fashion es la tendencia de hoy, comprar prendas de segunda mano se trata de exclusividad y compromiso por disminuir el impacto medioambiental de la industria textil.