En la Región

Avícola Coliumo y su marca La Castellana innovan con huevos de gallina libre

La jefa de producción de la nueva marca de la empresa, Antonia Reyes, comentó los detalles de la producción de huevos con gallinas libres de jaula, que comenzaron este año.

Chile es el quinto mayor consumidor de huevo en América Latina y según la Odepa más de 10 millones de huevos se consumen diariamente. Justamente por esto, la industria avícola chilena ha hecho esfuerzos por modernizar sus sistemas productivos, como es el caso de Avícola Coliumo que implementó este año un moderno galpón de crianza, creando así la marca La Castellana.

Conocido en el mundo como sistema aviario, y usado en países como Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, Holanda e Inglaterra, Avícola Coliumo creó una nueva línea de producción de huevos con gallinas libres de jaula. “Las primeras pollitas llegaron el 6 de enero de este año, pero ya desde 2017 habíamos empezado la construcción del galpón. La producción comenzó en junio y así empezamos con las ventas”, comentó la veterinaria y jefa de producción de huevos La Castellana, Antonia Reyes.

La recepción ha sido buena, pese a que al momento de pagar este producto puede ser cerca de un 30% más caro que el huevo común. “La gente tiende a dudar, pero hasta el momento hemos tenido buenos resultados. Finalmente, si uno elige estos huevos es por un tema ético, de bienestar animal, porque las gallinas presentan ciertos comportamientos naturales que no pueden realizar enjauladas, entonces el sistema aviario les da mayor libertad”.

Hoy Huevos La Castellana se comercializan desde Valparaíso a Chiloé, en las principales cadenas de supermercados. Aquí en Concepción, se distribuyen en los supermercados Líder y Versluys; y, además, en Santiago tienen clientes como el Hotel Cumbres y Aquí está Cocó, entre otros.


¿Varía la calidad del huevo La Castellana al huevo común?

La verdad es que es un mito que los huevos de gallinas libres de jaula son más nutritivos que los huevos de gallinas enjaulada, porque la calidad nutricional es la misma, lo que varía o lo que puede hacer variar la composición nutricional y las características organolépticas, como su sabor y color, es la alimentación, y esta es la misma que en la avícola damos a las gallinas enjauladas o libres.

Por ahora, la idea es que La Castellana vaya creciendo, explica Antonia, y así construir nuevos galpones libres de jaulas. “Esto obviamente dependerá de la recepción de la gente, si La Castellana mantiene su alta demanda podríamos traer un nuevo galpón, lo que nos permitiría duplicar la producción”.

¿De dónde nace la idea de implementar este sistema?

Yo hasta los 12 años viví en el campo, en Coliumo, y siempre estaba metida entre los galpones, así desarrollé un gran interés por los animales, por eso me decidí por veterinaria, debido a mi pasión por los animales y la medicina. Siempre sentí que tenía que hacer un aporte e innovar en la avícola y me interesé en el tema de las gallinas libres de jaula, entonces empecé a buscar la forma de ser productivos con esto y una empresa económicamente rentable.

Fue entonces que le comentó la idea a su padre, el gerente general de Avícola Coliumo, Felipe Reyes, quien en principio vio el proyecto uno poco “romántico”, dice Antonia. “Acostumbrado a trabajar con el sistema tradicional de producción, vio algo completamente distinto con el sistema aviario, y luego de viajar a Europa se dio cuenta de la diferencia entre las gallinas enjauladas y las libres, por eso que decidió aceptar la idea de implementar este sistema en la avícola».

Fueron a Europa juntos a conocer de cerca el mercado y la experiencia avícola. “Visitamos a distintos productores y nos interiorizamos en el sistema aviario, cuyas características nos permiten tener a las gallinas libres, expresando sus comportamientos naturales, y a la vez seguir siendo productivos. Además, podemos entregar un producto inocuo, porque en general los sistemas libres de jaulas son a ras de piso y tienden a aumentar la prevalencia de enfermedades del huevo, pueden tener más salmonella o parásitos, etc. En cambio, en el galpón existen cintas de guano y ponederos, que hacen que el huevo no tenga contacto directo con el ave, evitando estas enfermedades”, explicó.

En ese momento empezaron las negociaciones y Antonia viajó a Estados Unidos para conocer la empresa que les proveyó el sistema aviario, donde también aprendió sobre el manejo y la crianza de las pollitas en el galpón. Gracias a esto, Huevos La Castellana se ha convertido en una de las plantas de producción de huevos de gallinas libres, más modernas de América Latina.

Industria avícola en el mundo

“En Europa están prohibidas las jaulas, se aceptan solo las jaulas enriquecidas, pero la mayoría está libre de ellas. Sudamérica está recién empezando, pero apostamos a que esto aumentará significativamente. Sin embargo, creo que en Chile no vamos a tener una producción 100% libre de jaulas en un corto plazo, porque no tenemos el poder adquisitivo para ello”, dice.

Por otra parte, las presiones de distintas ONG’s, que han exigido a empresas como Sodexo o McDonald’s que se abastezcan de huevos libres de jaula, han presionado a la industria a cambiar, pero esto tiene pros y contras, explica. “Si bien la producción libre de jaula es amigable con el bienestar animal, muchas veces puede perjudicar al medio ambiente por la gran instalación que considera. Por eso, nosotros tratamos de mitigar esto abasteciendo el galpón en un 100% con energía solar. Además, hacemos un proceso de agricultura sustentable, el cual se basa en procesos de agricultura de precisión, donde usamos tractores que son controlados por sistemas GPS”.

El tema funciona así: los tractores vierten el guano que producen las gallinas en los terrenos, estos los fertilizan y siembran con maíz, principal componente de la alimentación de las gallinas, a lo que llaman círculo virtuoso. “La dieta se compone de un 60% de maíz, por eso los Huevos La Castellana tienen una coloración intensa y un sabor particular, esa es una característica premium de nuestros huevos”, finalizó.