La  Asociación de Vela, de la Región del Bío Bio, ASOVELA, se comenzó a formar espontáneamente hace más de 40 años, cuando algunos veleristas de la zona se empezaron a reunir cada cierto tiempo para organizar regatas y campeonatos en la región. Los que actualmente se siguen realizando; campeonato de apertura de mayo a abril y de clausura de octubre a diciembre.

Al principio participaban sólo tripulantes de vela menor como optimist, laser, sunfish, lightning, vagabundo y windsurf. Pero luego aparecieron los practicantes de vela mayor (yates costeros), quienes consiguieron una autorización de la Base Naval de Talcahuano para dejar las embarcaciones en ese sector.

El arquitecto y Vicepresidente de ASOVELA, Enrique Armstrong, cuenta que debido al interés que ha surgido en la región este deporte, se han formado diversos clubes particulares, escolares y municipales, los que también forman parte de la asociación. Entre éstos se encuentra el Club de Yates de Talcahuano, la Cofradía Náutico del Bío Bío, Colegio Ingles, Colegio Fraternidad, Club náutico Municipal de Tome, Club náutico Municipal de Quillón, Rama de Vela Escuela de Grumetes y de Vela II Zona Naval, entre otros.

Debido a la gran importancia que comenzó a tener este deporte en la comunidad regional, es que en 2003 se decidió darle formalidad jurídica ante el Instituto Nacional de deportes (IND). Fue en ese entonces y bajo la dirección del fallecido abogado, Aníbal Bórquez, amante de la vela, que se concretaron los estatutos de la asociación.

Uno de los objetivos de ésta, comenta Armstrong, es postular constantemente a proyectos estatales del IND y del Gobierno Regional (GORE), como por ejemplo, para comprar embarcaciones para los clubes y organizar los campeonatos. En la actualidad, cuentan con financiamiento  gracias al cual organizan las regatas de vela menor y mayor, además de impartir cursos. “Entregamos las embarcaciones en comodatos y cada tres años se siguen utilizando o se devuelven”, asevera.

La bahía de Concepción, destaca el Vicepresidente, presenta excelentes características para desarrollar este deporte náutico. Mide cinco millas de ancho y ocho de largo. Además, no hay obstáculos naturales, cuenta con 20 metros de profundidad y está abierta hacia el norte, razón por la cual, aunque haya viento sur de 25 nudos no hay olas que interrumpan las regatas.

En cuanto a la navegación, Armstrong recalca que “la sensación de libertad que se siente al estar a bordo te ayuda a aprender a resolver problemas de contingencia, mantener la disciplina, minimizar los errores, responder con prontitud y afrontar la contingencia gracias al trabajo en equipo”.

Vinculación con el sistema escolar

“Como asociación tenemos metas colectivas las cuales se reflejan en ir consolidando y desarrollando aún más este deporte en la región. Estamos buscando llegar a la mayor cantidad  de interesados y tenemos puesto nuestro foco en el sistema escolar”, enfatiza Víctor Schuffeneger, actual  presidente de ASOVELA y rector del Colegio Fraternidad.

Para difundir lo que realiza ASOVELA, explica Schuffeneger, se relacionan directamente con los alcaldes para plantearles la posibilidad de vincularse con las escuelas, principalmente de San Pedro de la Paz, con el objetivo de convocar a los niños a que se integren y puedan practicar este deporte en la Laguna Grande.

El presidente de la asociación además es enfático en mencionar que una de las debilidades es no contar con una instalación física para desarrollar la navegación, es decir, no hay una Marina para desarrollar este deporte y dejar las embarcaciones. “Lo que presenta un gran problema para el progreso de la vela menor y mayor, razón por la cual contamos con un proyecto que estamos gestionando con las autoridades regionales, que consiste en construir una Marina entre la Gobernación Marítima y la Puerta de Leones de la Base Naval en Talcahuano”.

Como asociación hacemos un llamado a las autoridades a que instalen la infraestructura suficiente para que surjan competidores de gran nivel y para que los interesados puedan navegar. “A su vez, al contar con un lugar físico se crear un atractivo turístico y recreacional para la región del Bío Bío”, manifiesta el presidente de ASOVELA.