Tres amigas de la infancia, de 33 años y ex alumnas del Colegio Alemán de Concepción, cuentan cómo ha sido la experiencia de trabajar y estudiar un post título en España.   

Por Consuelo Ruiz

“Cosechar lo sembrado”

“Es muy gratificante vivenciar como cuerpo y movimiento se transforman en herramientas de comunicación y sanación generando un bienestar constante y duradero” asegura Paulina Valck, quien realizó un Máster en terapia a través de la danza y el movimiento en la Universidad de Barcelona, España.2-CIMG2549

Paulina es Psicopedagoga de la Universidad Andrés Bello de Santiago y estudió teatro en la Academia de Fernando González. Vive hace seis años en Barcelona junto a su pareja Alex Schoihet, con quien pronto serán padres de una niña que se llamará Aline. Su primer trabajo fue como parvularia en el Colegio Zürich Schule. Hace un tiempo se independizó y ahora ejerce en una consulta privada tratando a menores con dificultades de aprendizaje.

En relación a la experiencia vivida estando lejos de Chile, confiesa que ha crecido como mujer, ha aprendido a disfrutar el estar, a ser tolerante y relajada. Ha logrado ser feliz con poco y liberar los prejuicios y esquemas preconcebidos de ideas sociales y políticas.

“Me gusta relacionarme con todo tipo de personas, he conocido personas maravillosas quienes me han ayudado a ampliar mi visión de mundo. El estar lejos me ha nutrido de una nueva cultura haciendo que me dé cuenta que pese a la distancia las verdaderas amistades siempre perduran. Además valoro cada día el amor incondicional de mis padres, quienes me apoyan constantemente”, cuenta contenta.

“Barcelona es un lugar encantador. Está cerca del mar y tiene muy buen clima. Hay muchos locales para tomar café y terrazas en cada esquina que te invitan a la lectura y al esparcimiento con amigos. Es una ciudad cosmopolita que ofrece un abanico de panoramas culturales, exposiciones, obras de teatro, danza y conciertos, entre otras entretenciones” agrega.

“Estar lejos te hace más fuerte”

Marianne Friedlaender, estudió diseño de ambientes en Viña del mar y fue ahí donde conoció a su actual marido, Milenko Tomicic, con quien lleva 10 años. Vive en Barcelona y está estudiando en una academia de lenguaje para perfeccionar su alemán y hace tres años trabaja en el Kindergarten del Colegio Zürich Schule.IMG_4580 2

“Gracias a esta gran oportunidad he descubierto una nueva vocación. Es un cambio profesional que jamás imaginé y me ha conquistado por completo. Muchas veces trabajar con niños es agotador, pero a la vez muy gratificante ya que formas parte importante de su desarrollo y evolución”, explica Marianne, quien siempre tuvo la inquietud de vivir un tiempo en el extranjero.

Junto a su marido en 2011 decidieron viajar a  España a probar suerte. A pesar de que llegaron durante el período de plena crisis, no se equivocaron en su decisión. La aventura comenzó en el país vasco, luego de siete meses se fueron a Barcelona donde vivía su gran amiga, Paulina Valck. Gracias a ella conocieron un entretenido grupo de amistades, lo que les ayudo a adaptarse más fácilmente.

“Este año llegó Isidora Ortiz, otra amiga. Ha sido muy bonito tenerla aquí con nosotras y poder compartir con ella nuestras vidas”. El estar lejos te hace más fuerte como mujer, pero a la vez más consiente y sensible de la esencia de la vida y lo que realmente es importante, agrega.

En cuanto a regresar a Chile, Marianne menciona que es algo que siempre está en sus pensamientos. “Seguro algún día será el momento de volver, pero por ahora queremos disfrutar esta oportunidad. Los primeros años son más difíciles y se requiere de mucho esfuerzo y  tolerancia, pero ahora estamos en una etapa más estable la cual queremos aprovechar”, enfatiza segura de seguir viviendo unos años más en tierras catalanas.

“Inevitable no aprender”

Con ganas de salir de la rutina y dar un vuelco en su vida, Isidora Ortiz nos cuenta su experiencia de recorrer distintos países del mundo. Ingeniero Comercial de la Universidad del Desarrollo, luego de ocho años de trabajar en diferentes empresas multinacionales en Santiago, en febrero de 2014 cumplió su sueño de viajar sola al extranjero.IMG_8515

“Mi aventura comenzó en Australia, un país hermoso donde la calidad de vida es inigualable. Luego pasé por Japón, lugar que se caracteriza por el respeto, la tranquilidad, la bondad y solidaridad de los seres humanos. En China, me impresioné de la cultura y en el Sudeste Asiático me di un tiempo de reflexión y aprendizaje personal. En Indonesia, otros de mis destinos, tuve la experiencia de bucear y conocer el maravilloso mundo marino”, relata Isidora.

Casi al final del viaje pasó por Europa y visitó a sus amigas de la infancia Paulina y Marianne. Luego de intensas conversaciones y consejos, decidió vivir un tiempo fuera de Chile. “En octubre de este año llegué a Barcelona y actualmente estoy cursando un Máster en Marketing en Marcas de Lujo en ESERP Business School”, cuenta orgullosa.

“Tener la oportunidad de estar con Paulina y Marianne en un país desconocido, me da la confianza y refugio necesario. Hay días en los que todo se dificulta, y te ayuda mucho sentarte con tus amigas a tomar un café y reírse de cualquier cosa”, comenta Isidora.

“Creo que con una experiencia como esta es inevitable no aprender. Después de haber tenido una vida estructurada, propia de nuestro país y con la presión social de que debes ir cumpliendo etapas y metas, decidí dar un vuelco”.  Hoy Isidora ha priorizado vivir de forma más relajada dándose cuenta que hay cosas que son muy importantes y que la rutina no las permite ver. “Al estar lejos valoras mucho más a tu familia y amigos, ya que la distancia te obliga a cuestionar tu vida y tu suerte”, confiesa la viajera.