Académico de la Universidad San Sebastián crea prótesis sustentable

2 años es el periodo en que un paciente con amputación de una extremidad inferior se demora en acceder a una prótesis definitiva que supera los 10 millones de pesos, lo cual la hace ser muy costosa y por consiguiente difícil de obtener para una persona promedio.

“Esto obliga al paciente a permanecer en una silla de ruedas viendo limitado su nivel de participación en distintas actividades, independiente de la edad que tenga”, señaló la directora de la carrera de Terapia Ocupacional de la Universidad San Sebastián (USS), Katherine Vásquez.

Eso le ocurrió a Víctor León de 68 años, ex carabinero y guardia de seguridad, quién producto de un corte en uno de los dedos de sus pies, su pierna debió ser amputada. “Fui al consultorio y me derivaron al Hlospital Barros Luco. Me vio un médico porque tenía el dedo seminegro, yo no pensaba que fuera a ser tanto, pero al otro día me operaron y sacaron el dedo. Me dieron el alta, pero mi señora vio que los otros dedos también se estaban poniendo negros. Finalmente, en el Hospital Dipreca me amputaron la pierna por debajo de la rodilla. Imagínese. Ahí se me vinieron los años encima”, relató.

Fue en este último recinto de salud, donde conoció al profesor de Terapia Ocupacional USS, Andrés López. “Me fue sanando paso a paso, porque me dijo que no era de un día para otro, pero con ejercicios y terapia me fui acostumbrando. Me ayudó harto a la recuperación general. Gracias a ese tratamiento salí adelante y ahora estoy con una prótesis”, declaró.

La primera prótesis que utilizó Víctor fue elaborada por el docente USS a partir de termoplástico y madera, “instrumento funcional e importante para que no quedara postrado, pero poco estético y de materiales caros”, contó Andrés López. Posteriormente, se le fabricó una prótesis 3D mucho más estética y funcional, que se hizo en el laboratorio Make it de la Facultad de Ingeniería USS.

Ésta se elaboró a partir de un material reconocido por ser amigable con el medio ambiente -Plástico PLA –constituido por resinas vegetales. “Le agregamos valor con el material utilizado. Porque no sólo es económico y uno de los más versátiles en la impresión 3D, sino que es sustentable con el medio ambiente al ser biodegradable”, afirmó Carlos Escobar, director del área de Innovación y Tecnología de la Facultad de Ingeniería y Tecnología de USS.

Los académicos de la USS seguirán explorando nuevas soluciones que combinen el saber de la ciencia de la salud con las oportunidades que brinda la tecnología e innovación, para contribuir a la salud, movilidad, funcionalidad y calidad de vida de pacientes con amputaciones de su extremidad inferior.