Complementar de manera perfecta la vida privada y profesional con el ejercicio físico es la gran premisa de los hombres deportistas, los que catalogan este tipo de disciplinas como una excelente forma de desarrollo y crecimiento personal.

 Por José Luis Vargas

3

Termina el verano y las actividades propias del periodo estival comienzan a ser reemplazadas por largas jornadas laborales y por aquella rutina que para muchos resulta compleja.

Sin embargo, hay un sector de la población que no vive acorde a las modas o tendencias, sino que son ellos los que marcan las pautas y transforman ciertas actividades  en un hábito que los mantiene saludables, bellos y bastante cotizados por las féminas. Hablo del hombre deportista, ese macho que sabe integrar de buena forma su vida personal y laboral con el ejercicio.

En este contexto aparecen estos galanes que para ellas resultan irresistibles, donde un físico bien trabajado, una adicción al deporte y a la adrenalina se transforman en su carta de presentación, y  la vez, en su mejor arma de conquista.

Para ser más exactos, un hombre deportista es aquella persona que hace actividad física programada y sistemática. Como mínimo genera un gasto energético de dos mil calorías a la semana por concepto de ejercicio, independiente si juega fútbol, anda en bicicleta, practica deportes extremos o va al gimnasio.

“Tener hábitos responsables de alimentación es de suma importancia para estos hombres, quienes para estar sanos deben someterse a una dieta balanceada que contemple las condiciones metabólicas y fisiológicas que entreguen un equilibrio entre lo que come y gasta”, indicó Julio César Gallardo, profesor de educación física y Gerente de Sportlife Centro Plaza.

Dentro de la dieta es importante incorporar proteínas, carbohidratos, frutas, verduras y beber mucho líquido. Del mismo modo, se sugiere dejar la vida bohemia y moderar la ingesta de alcohol, cigarros y otro tipo de drogas actuales.

Esclavos del cuerpo y las dietas

“Si bien el hombre actual acude al gimnasio con el fin de aumentar su masa muscular y perder grasa, lo recomendable es conseguir tal efecto manteniendo una actividad física sostenida en el tiempo y de forma frecuente”, sostuvo el profesional de gimnasios Sportlife.

Sin embargo, para acelerar tales resultados hoy muchos optan por el uso de anabólicos, sustancias que a la larga provocan daños fisiológicos, renales y hepáticos, por lo que su uso no es recomendable en ningún caso.

Asimismo, el exceso y adicción al ejercicio físico puede generar vigorexia, patología que se caracteriza por una obsesión compulsiva a la actividad física. Esta enfermedad es propia de hombres que pasan muchas horas al día en el gimnasio y siguen insatisfechos con su figura de gladiadores.

“Su principal objetivo es quemar hasta el último milímetro de grasa y las ganas de tener un cuerpo perfecto y fibroso los vuelven adictos al deporte”, afirmó Gallardo.

Si bien, ejercitar el cuerpo trae sus beneficios, siempre hay que tener cuidado en no caer en excesos propios de este tipo de conductas, las cuales de no moderarse a tiempo pueden ocasionar graves consecuencias en la salud física y mental de estos galanes fibrosos, que con su musculatura sacan más de un suspiro entre las mujeres.