fbpx Revista Velvet | ¿Cuántas vidas tiene Jaime Mañalich?



Actualidad

¿Cuántas vidas tiene Jaime Mañalich?

Por Lenka Carvallo | 23 abril 2020

El titular de Salud parece ser “inmune” a las crecientes voces —muchas provenientes del propio oficialismo— que quisieran verlo fuera del gabinete.

Nadie puede quedar indiferente al estilo Mañalich, el peso más pesado del gabinete. El ministro tiene hoy en sus manos en rol más importante del país: salvar la vidas de 16 millones de chilenos, en momentos es que se vive la mayor crisis sanitaria de este siglo y cuando en países desarrollados (como EE.UU, España, Italia o el Reino Unido) no logran frenar la pandemia que a nivel global ya alcanza las 200.000 muertos.

Aquí Mañalich, médico nefrólogo de la Universidad de Chile, tiene una enorme responsabilidad. Tanto o igual como el presidente de la República, con quien mantiene una estrecha relación, una que últimamente y ante la serie de tensiones y el estilo personalista del titular de Salud, lo enfrentó también con la máxima autoridad de la República.

Porque Mañalich es pesado. El mismo lo reconoce. “Lo importante no es si el cirujano cae bien o mal, sino que logre salvar la vida del paciente”.

Me tocó entrevistarlo para un diario a fines de febrero, cuando la noticia del primer contagio en Chile era inminente, “cuestión de días”, como me aseguró con su estilo tan médico, como quien notifica a un paciente del avance de una enfermedad irreversible, ante la cual no hay nada más que hacer salvo esperar. Hasta que tuve la genial idea de preguntarle: Kramer se burló de usted en el Festival de Viña por decir que tenemos “el mejor sistema de salud del sistema solar”. “Kramer miente —contestó con parquedad—. Lo que dije es que tenemos el mejor sistema de salud del pla-ne-ta —agregó igual de serio—. No estoy aquí por simpático, por necesidad o por hacer carrera política. Hablo claro, critico, digo lo que pienso. En mi familia, de inmigrantes catalanes, mi abuelo siempre decía: si al final del día no tuviste alguna dificultad con alguien, estás mal. Los catalanes hablamos con la verdad”.

Esta semana el ministro cumplió con las enseñanzas familiares y acusó a un diario de mentir luego de que en una entrevista el propio embajador chino dijera no tener información sobre los 500 ventiladores que el país asiático habría donado a Chile, noticia entregada por el mismísimo Mañalich hace algunas semanas.

En la “semana de Mañalich”, el ministro volvió a dar cuenta de su estilo cuando en una sesión virtual especial del Congreso advirtió que había sido “un error” suspender las clases escolares. Agregó que nunca estuvo de acuerdo, pese a que la decisión había sido del propio Presidente.

Dicen que Piñera lo reprendió en privado, en una larga reunión donde le solicitó que cuidara el tono. Aunque el ministro declaró luego que el mandatario también lo habría felicitado por su labor en contener la pandemia.

No hay nada peor que un peso pesado que se sabe imprescindible, pienso. Es cierto que por ahora el ministro es intocable. Aunque nadie es totalmente irreemplazable. No nos olvidemos de que la ex diputada, ex intendenta de Santiago y actual vocera, Karla Rubilar, es doctora con amplios conocimientos del sector público, y también muy cercana al titular de Salud, quien es padrino de uno de sus hijos.

Eso, mientras crece la lista de autoridades que hoy piden la cabeza del ministro, en especial desde las propias filas del oficialismo. Los ediles exigen mayor coordinación con el Minsal y estar informados de las cifras de contagios y las decisiones en cuanto a decretar cuarentenas obligatorias. Es sabido que la mediática alcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, tiene cuentas pendientes con el ministro, luego de que la calificara de “mentirosa”. Y el alcalde Puente Alto, Germán Codina, indicó en un matinal que “es increíble que un ministro salga con una opinión distinta a la del Presidente y nadie lo remueva».

En la UDI, fue la presidenta de la colectividad, Jacqueline van Rysselberghe, quien lo motejó como el “demonio de Tasmania” en un consejo de Gabinete esta semana.

“Soy el único leal al presidente Piñera. Cuando quiera puede pedir mi renuncia, nadie es propietario del cargo”, me dijo en esa entrevista días antes de que la pandemia se declarara en nuestro país.

¿Cuántas vidas tiene Mañalich?

Probablemente tantas como logre salvar en esta crisis.

Comentarios